En un contexto donde los precios relativos y el tipo de cambio influyen cada vez más en las decisiones de consumo, el turismo de Semana Santa empieza a mostrar un cambio de hábito entre los argentinos. Aunque las escapadas locales siguen siendo mayoría, crece el interés por viajes cortos al exterior, especialmente cuando permiten combinar descanso con oportunidades de compra.
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Según un informe elaborado por Focus Market para el blog de educación financiera de Naranja X, si bien la mayoría sigue eligiendo destinos locales, hay un segmento que aprovecha incluso apenas cuatro días para cruzar fronteras. “La decisión responde a una combinación de factores económicos, logísticos y de preferencias”, explicó Damián Di Pace, director de la consultora.
Entre los destinos más elegidos se destaca Brasil, con Río de Janeiro a la cabeza. Para esta Semana Santa, un paquete para dos personas por cuatro días (con vuelo y hotel 3 estrellas con desayuno) alcanza los $2.833.939, lo que implica una suba interanual del 37% respecto de 2025.
En contraste, Miami aparece como una opción que se abarató en términos relativos: el mismo paquete cuesta $5.203.615, un 13% menos que el año pasado. A estos destinos se suma Asunción, con un valor de $1.669.180, posicionándose como una alternativa más económica.
“El diferencial de precios relativo entre Argentina y algunos destinos cercanos puede jugar a favor de viajar al exterior. En determinados momentos del ciclo cambiario, destinos regionales resultan competitivos para compras, gastronomía o entretenimiento”, señaló Di Pace. En ese sentido, el viaje deja de ser solo turístico y pasa a integrar también una lógica de consumo.
De hecho, al consultar dónde creen los argentinos que pueden encontrar mejores precios para un “tour de compras”, Miami vuelve a liderar las preferencias, tal como ocurrió en 2025. Este año, sin embargo, Paraguay escala al segundo lugar, desplazando a Chile.
En cuanto a los medios de pago, el relevamiento muestra una fuerte convivencia entre opciones tradicionales y digitales. Para gastos en el exterior, el 43% elige tarjeta de crédito, el 25% efectivo y el 20% billeteras digitales, mientras que el débito representa el 11% y las tarjetas prepagas apenas el 1%.
“El efectivo mantiene una presencia importante, especialmente en destinos pequeños o con menor infraestructura, pero las billeteras virtuales ganan cada vez más espacio en el consumo cotidiano durante los viajes”, agregó Di Pace. Las tarjetas de crédito, en tanto, siguen predominando para gastos más elevados como alojamiento o transporte.
Si bien se trata de un fenómeno aún minoritario dentro del total de viajeros, el informe destaca que refleja una diversificación en el consumo turístico. “Mientras la mayoría continúa optando por destinos nacionales de cercanía, un segmento aprovecha la conectividad regional y las condiciones cambiarias para transformar incluso un feriado corto en una experiencia internacional”, concluyó Di Pace.
FN
