El país puso en marcha una instalación pionera en Cornwall que extrae agua a alta temperatura para generar electricidad constante para miles de hogares, en un contexto de búsqueda de alternativas energéticas.
El Reino Unido ha inaugurado su primera planta geotérmica profunda, un proyecto que representa un avance en la diversificación de sus fuentes de energía. Las instalaciones, ubicadas en la región de Cornwall, aprovechan un macizo granítico para extraer agua a más de 190°C desde profundidades de hasta cinco kilómetros.
El sistema, desarrollado por Geothermal Engineering Limited (GEL), utiliza el vapor y el agua caliente para accionar turbinas que generan electricidad. La planta tiene una capacidad de 3.000 kW, suficiente para abastecer de manera constante a aproximadamente 10.000 hogares, independientemente de las condiciones meteorológicas.
Ryan Law, director ejecutivo de GEL, declaró a la BBC: «Estoy tremendamente emocionado después de 15 años de duro trabajo y dificultades, por fin lo hemos conseguido». El proyecto, con una inversión hasta la fecha de 50 millones de libras esterlinas financiada por capital privado y fondos de la UE, también destaca por el descubrimiento de altas concentraciones de litio en las aguas extraídas, un mineral clave para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos.
Este desarrollo energético se produce en un contexto internacional marcado por las tensiones en el Estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte de hidrocarburos. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, informó que el Reino Unido ha convocado a cerca de cuarenta países para trabajar con la Organización Marítima Internacional (OMI) con el objetivo de liberar los buques varados en la zona, estimados en 2.000 unidades. Cooper afirmó que se emplearán «todas las medidas económicas y diplomáticas posibles» para restablecer el tráfico marítimo, y señaló que las interrupciones afectan los precios globales de commodities y suministros.
