La administración de Javier Milei atraviesa una etapa compleja marcada por investigaciones judiciales y una caída en los índices de aprobación, según diversas encuestas.
El Gobierno nacional se encuentra en un período donde los desafíos no solo provienen del contexto externo, sino también de dinámicas internas. La situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, bajo investigación por aspectos patrimoniales, ha generado un foco de atención pública y judicial.
En paralelo, avanzan otras causas, como la relacionada con el caso $LIBRA, que involucra al empresario tecnológico Mauricio Novelli, y las denuncias por supuestas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que habrían involucrado a Karina Milei y Eduardo ‘Lule’ Menem. El juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita están a cargo de estas investigaciones.
Desde el ámbito político, la oposición no ha mostrado una postura unificada respecto a la figura de Adorni. Sin embargo, diversos sondeos de opinión reflejan un desgaste en la imagen del Gobierno. Según la consultora Atlas Intel, en marzo la desaprobación presidencial alcanzó el 59%, con una aprobación del 36.4%. Otros estudios, como el de CB GLOBAL y LATAM, indican que el presidente Javier Milei descendió al undécimo lugar en un ranking de mandatarios latinoamericanos, luego de haber ocupado el primer puesto al inicio de su gestión.
El Índice de Confianza de la Universidad Torcuato Di Tella y Poliarquía registró una caída del 3,5% en marzo respecto a febrero. Un estudio de CB Consultora señala que el 70,4% de los encuestados cree que el jefe de Gabinete debería renunciar. La escasez de cuadros políticos dentro de La Libertad Avanza y la mirada puesta en figuras como el ministro del Interior, Diego Santilli, completan el escenario actual.
