Ejecutivos de firmas relojeras de alta gama visitaron el país, inauguraron boutiques y anunciaron planes de inversión, impulsados por cambios en el marco regulatorio y económico.
En las últimas semanas, altos ejecutivos de principales firmas suizas de relojería de lujo visitaron la Argentina. La apertura de boutiques y el anuncio de planes de inversión marcaron una agenda que refleja un renovado interés por el mercado local.
Este interés se sustenta, según analistas del sector, en un nuevo esquema impositivo que devolvería competitividad al sector frente a plazas regionales. El principal cambio es la reforma que eliminó el impuesto interno a los bienes suntuarios, un gravamen que alcanzaba a productos de alto valor. La medida, parte de un paquete más amplio de desregulación, entró en vigencia el 1 de abril.
Otro factor observado por las casas matrices es el tratado de libre comercio entre el Mercosur y la EFTA, bloque que integra Suiza. Este acuerdo, firmado en 2025 y en proceso de ratificación, permitiría eliminar aranceles de exportación desde aquel país.
«Las proyecciones son súper positivas por estas dos reducciones», señaló Ernesto Kohen, vicepresidente de la Cámara de Comercio Suizo Argentina y presidente de Grupo Chronex, representante de Omega en el país.
Con una producción limitada y procesos artesanales, estas casas no buscan ventas masivas, sino consolidar a Buenos Aires como un polo estratégico para coleccionistas. En este contexto, Audemars Piguet inauguró su primera boutique en el país, ubicada en Puerto Madero. Louis Gabriel Fichet, CEO de AP Américas, afirmó que la apertura «fue una evolución de la relación que tenemos con los clientes desde hace 20 años».
Por su parte, Georges Kern, CEO global de Breitling, visitó el país para confirmar la apertura de una boutique en alianza con Sensation du Temps, la primera dentro de un plan de expansión. Durante su estadía, Kern mantuvo una reunión en la Casa Rosada con el presidente Javier Milei y manifestó optimismo respecto a las reformas económicas.
El fenómeno también alcanza a marcas más jóvenes y exclusivas, como Laurent Ferrier, que produce unas 600 piezas anuales y llegó al país en 2023. La marca sostiene una estrategia global de trabajar con tiendas multimarca independientes.
