La Cámara de Diputados convirtió en ley la modificación de la normativa ambiental en una extensa sesión, donde la oposición cuestionó la situación judicial del jefe de Gabinete y pidió su comparecencia.
En la madrugada del jueves 9 de abril, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la reforma de la Ley de Glaciares, una iniciativa del Poder Ejecutivo. El debate, centrado en los aspectos ambientales de la modificación, se desarrolló en un clima político tensionado por los reclamos de la oposición dirigidos a la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Durante la sesión, a la que asistieron la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro del Interior, Diego Santilli, legisladores opositores corearon consignas pidiendo la presencia de Adorni en el recinto. Distintos bloques prepararon pedidos formales y cuestiones de privilegio para interpelar al funcionario, buscando impulsar la investigación en la comisión de Asuntos Constitucionales.
Diputados como Nicolás del Caño (FIT/Unidad) y Romina del Plá (Partido Obrero) incluyeron en sus discursos críticas al Gobierno y al jefe de Gabinete en el marco del debate. Por su parte, la diputada Natalia Zaracho (Unión por la Patria) presentó una cuestión de privilegio contra la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, por el cierre del programa ‘Volver al Trabajo’.
En votaciones separadas, no se alcanzaron los dos tercios necesarios para apartar el reglamento y tratar una moción de censura contra Adorni, que obtuvo 122 votos a favor y 117 en contra, ni para citar a Adorni y a Karina Milei en relación al caso $LIBRA.
Finalmente, la Cámara baja dio sanción definitiva a la reforma de la Ley de Glaciares, una medida que, según el Gobierno, promueve el ‘federalismo ambiental’.
