Un informe señala la prevalencia de ocupaciones con alta precariedad e inestabilidad, lo que genera preocupación por la calidad del empleo.
Un análisis reciente sobre el mercado laboral argentino destaca la persistencia de formas de empleo precarias, inestables y con escasa protección social. Según los datos, una porción de la población que podría estar desempleada se encuentra ocupada en actividades de subsistencia, lo que enmascara parcialmente las cifras de desocupación.
Esta situación plantea desafíos en materia de políticas públicas y desarrollo económico, al tiempo que refleja las dificultades que enfrentan muchos trabajadores para acceder a puestos de trabajo formales y con derechos laborales garantizados.
