Investigadores de la Universidad Estatal de Colorado anticipan una temporada de huracanes con actividad inferior al promedio histórico, vinculada al desarrollo del fenómeno de El Niño, lo que podría influir en las condiciones climáticas.
Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Colorado (CSU) prevé una temporada de huracanes en el Atlántico por debajo de los registros históricos para el período que se extiende del 1° de junio al 30 de noviembre de 2026. El pronóstico inicial, emitido el 9 de abril, anticipa una actividad que sería aproximadamente el 75% de una temporada promedio.
El descenso proyectado está vinculado a la transición hacia condiciones de El Niño en el Pacífico. Este fenómeno altera los patrones de viento en la atmósfera superior sobre el Atlántico tropical, aumentando la cizalladura del viento, lo que dificulta la organización y fortalecimiento de los ciclones.
A pesar de la reducción en la cantidad de sistemas, los especialistas indican que la costa del Golfo de México, incluido el estado de Texas, mantiene posibilidades de impacto durante la temporada. Las proyecciones ubican en un 20% la probabilidad de que un huracán de gran intensidad alcance tierra en esta región, un valor por debajo del promedio histórico del 27%.
«Basta con que haya una sola tormenta cerca de usted para que esta sea una temporada activa», señaló Michael Bell, profesor de ciencias atmosféricas de la CSU, en el informe. Los investigadores aclaran que su pronóstico de abril es históricamente menos preciso debido a los cambios que pueden producirse en la atmósfera y el océano hasta el pico de la temporada.
Para Texas, la influencia de El Niño suele observarse con mayor claridad durante el invierno boreal, asociándose con temperaturas más bajas y un incremento en las precipitaciones. Para el verano, el efecto resulta menos predecible y, según antecedentes, incluso bajo estas condiciones pueden registrarse episodios de calor intenso.
De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), las condiciones actuales del océano Pacífico se encuentran en una fase neutral, pero se espera una transición hacia El Niño entre mayo y julio, con un 61% de probabilidad de que el fenómeno se consolide y se mantenga hasta finales de año.
