Con una inversión de 1.500 millones de dólares, se construirá una nueva planta de urea granulada en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca, un proyecto que se enmarca en el desarrollo energético nacional.
La construcción de una segunda planta de producción de fertilizantes de urea granulada, con capacidad para más de un millón de toneladas anuales, se realizará en el Polo Petroquímico Bahía Blanca con una inversión de 1.500 millones de dólares. Este proyecto se vincula al desarrollo de los recursos energéticos nacionales.
La iniciativa forma parte de un proceso de transformación industrial en el país, que incluye sectores con distintos niveles de desarrollo y competitividad. Algunas empresas, especialmente las vinculadas a los recursos naturales y la agroindustria, han logrado altos niveles de productividad y buscan competir en el exterior. Otras, en particular pequeñas y medianas empresas, enfrentan desafíos de reconversión en un contexto económico complejo.
El Polo Petroquímico de Bahía Blanca, que cuenta con el apoyo de instituciones académicas como la Universidad Nacional del Sur para la formación de mano de obra calificada, se presenta como un nodo industrial estratégico. Su desarrollo se complementa con la actividad en la Cuenca Neuquina, donde más de 3.000 PyMEs de capital nacional proveen servicios a las compañías que operan en Vaca Muerta. En la localidad de Centenario, Neuquén, una empresa prepara miles de viandas diarias para abastecer a este sector.
Un factor relevante para el proyecto de fertilizantes es la demanda del mercado internacional, en particular de Brasil, que importa más del 92% de la urea granulada que consume. La producción local podría ofrecer una alternativa de abastecimiento para el agro brasileño, actualmente dependiente de proveedores de otras regiones.
