Entre 1976 y 1982, diversas personas y familias dejaron las grandes ciudades argentinas para establecerse en la Comarca Andina. Motivados por el deseo de una vida más cercana a la naturaleza y, en algunos casos, por el contexto político de la época, formaron comunidades que marcaron la identidad de la región.
Entre 1976 y 1982, un flujo de personas provenientes principalmente de centros urbanos como Buenos Aires, inició un proceso de migración hacia la Patagonia, específicamente hacia la zona conocida como la Comarca Andina. Este corredor, que incluye localidades como El Bolsón, Lago Puelo, Epuyén y El Hoyo, entre otras, se convirtió en el destino de quienes buscaban un cambio radical en su forma de vida.
Los testimonios recogidos describen motivaciones diversas. Raquel Sabatier y Dany Olivet, por ejemplo, partieron de San Isidro en 1976 con su hija pequeña, buscando alejarse de la ciudad y criar a su familia en un entorno natural. Por su parte, Fede «Friki» Lichter llegó en 1977, mencionando el clima político de la dictadura militar como un factor que influyó en su decisión de buscar «otras formas de vida».
Otros, como Cuqui Honik, regresaron al país después de años de viajes por el mundo con la idea de establecerse en un lugar de montaña. Alejandra Piovano y Balín Sívori tomaron la decisión de mudarse en 1982, durante la Guerra de Malvinas, guiados por referencias sobre grupos que ya se habían establecido en el sur.
El establecimiento en la región no estuvo exento de dificultades. Los recién llegados se enfrentaron a la falta de infraestructura, la necesidad de adaptarse a un clima riguroso y a una economía basada en el trabajo manual y la autogestión. La adaptación a una vida rural, alejada de las comodidades urbanas, fue un proceso común para todos.
Con el tiempo, estas historias individuales contribuyeron a formar una trama social distintiva en la Comarca Andina. La convergencia de estas trayectorias, más allá de las diferencias ideológicas, se basó en la práctica concreta de ensayar un modo de vida alternativo, en estrecho contacto con el entorno natural patagónico.
