El golfista norirlandés Rory McIlroy logró su segundo Masters consecutivo, superando una dura competencia en los hoyos finales de Augusta National para unirse a un selecto grupo de leyendas.
Rory McIlroy se convirtió en el cuarto jugador en la historia en ganar el Masters de Augusta en años consecutivos, tras imponerse este domingo en una jornada de alta tensión. El norirlandés completó el torneo con un total de 276 golpes (12 bajo par), superando por un golpe al número uno del mundo, Scottie Scheffler.
La victoria se definió en el emblemático segmento de Amen Corner (hoyos 11, 12 y 13), donde McIlroy logró un par, un birdie y otro birdie, tomando una ventaja decisiva que luego supo administrar en los hoyos finales. «No puedo creer que tuve que esperar 17 años para conseguir el primer saco verde y de repente recibo dos juntos», declaró el campeón durante la ceremonia de premiación.
El camino hacia el bicampeonato no fue sencillo. McIlroy, que había comenzado el fin de semana con una amplia ventaja, sufrió un retroceso el sábado. El domingo, tras un inicio complicado, logró recuperarse con birdies clave en los hoyos 7 y 8. La presión finalmente afectó a sus rivales más cercanos, como Justin Rose y Cameron Young, permitiéndole a McIlroy tomar el control del torneo en la sección más difícil del campo.
«Sentí que necesitaba volver al par de la cancha después del mal comienzo, y a partir de ahí encarar la segunda vuelta», explicó el golfista sobre su estrategia. Su drive en el hoyo 13 fue, según sus palabras, el mejor tiro del día y resultó decisivo para afianzar su liderazgo.
Con este triunfo, McIlroy emula las hazañas de Tiger Woods (2001-2002), Nick Faldo (1989-1990) y Jack Nicklaus (1965-1966). Además del codiciado saco verde y el trofeo, el ganador se llevó un premio de 4.5 millones de dólares.
