Un repaso a los últimos desarrollos en la región, incluyendo declaraciones cruzadas, el impacto económico del conflicto y la situación en el estrecho de Ormuz.
El escenario en Medio Oriente continúa marcado por las tensiones tras el reciente cese al fuego. Distintas partes han realizado declaraciones públicas que reflejan las posiciones en disputa.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó públicamente al Papa Francisco tras las declaraciones del pontífice sobre la situación en Irán. Por su parte, funcionarios iraníes, como el presidente del Parlamento Mohammad Baqer Ghalibaf, han utilizado redes sociales para señalar el impacto que las tensiones en el estrecho de Ormuz podrían tener en los precios del combustible a nivel global.
En el frente militar, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que dos de sus soldados resultaron levemente heridos tras un ataque con cohetes atribuido a Hezbollah en el sur del Líbano. El ministerio de Finanzas israelí, por otro lado, dio a conocer una primera estimación de los costos del conflicto, que ascenderían a aproximadamente 11.500 millones de dólares.
En el ámbito diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que las conversaciones con Estados Unidos estuvieron cerca de un acuerdo para poner fin a la guerra, pero acusó a la contraparte de «maximalismo» y de cambiar constantemente las condiciones. Funcionarios iraníes reiteraron la falta de confianza en los negociadores estadounidenses, aunque dejaron abierta la posibilidad de futuros diálogos.
Los mercados reaccionaron a la incertidumbre: los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril en el mercado asiático. Esta subida se produce en un contexto donde la Armada de Estados Unidos anunció el inicio de un bloqueo naval a puertos iraníes, aunque aseguró que permitirá el tránsito por el estrecho de Ormuz a buques que viajen entre puertos no iraníes.
Mientras tanto, el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, declaró estar trabajando para finalizar la guerra entre Israel y Hezbollah y asegurar la retirada israelí. Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló a las tropas en el sur del Líbano que la lucha estaba lejos de terminar.
