Un referente del sector explicó que la principal causa del aumento del precio de la carne es la escasez de hacienda disponible, en un contexto de caída del stock y deterioro del poder adquisitivo.
El presidente de la Cámara de Matarifes y Abastecedores, Ariel Morales Antón, analizó la situación del precio de la carne, que volvió a ubicarse en el centro de la escena inflacionaria en Argentina tras registrar un aumento del 10,6% en marzo, muy por encima del IPC general del 3,4%.
Para Morales Antón, el principal factor detrás del aumento es la escasez de hacienda disponible: “Mientras no tengamos una oferta mayor en los mercados de hacienda gorda de consumo, vamos a seguir viviendo estas cosas”. A este problema se suma la caída del stock ganadero: “Son 700, 500 mil terneros menos que el año pasado, en la última vacunación”. Y explicó la relación directa con los precios: “Un animal y un poquito por persona no puede hoy, ese tipo de stock, poder alivianar el precio de la carne en los mercados”.
En ese sentido, planteó que, “en su gran porcentaje, el problema que estamos hoy teniendo es, en un 70-80%, es la falta de oferta de hacienda gorda”. El encarecimiento se da en un contexto de fuerte deterioro del ingreso real. “Está retraído el consumo porque la realidad es que hoy un poco culturalmente ha cambiado la manera de consumir”, señaló.
Además, remarcó el impacto económico: “La inflación que estamos teniendo, que va a ser seguramente un 30 y pico anual, los salarios en sus paritarias no acompañan”. Esta combinación genera un límite claro: “No puede la gente convalidar los precios que tiene”. Actualmente, el consumo se ubica en niveles históricamente bajos para el país: “Hoy estamos en 47 kilos por habitante por año, es un consumo alto a nivel mundial, pero bajo para lo que los argentinos venían haciendo”.
A pesar de las subas recientes, anticipó un cambio de ciclo: “Para mí vamos a tener un cambio a la baja, no vamos a tener más una tendencia alcista en el precio”. El argumento central es la dinámica de oferta y demanda: “Este negocio tiene dos ejes fundamentales, es cuánto puede pagar la gente y cuánta oferta de hacienda”.
