En el programa «QR!», el periodista y divulgador científico analizó cómo la recolección masiva de datos y la manipulación algorítmica pueden afectar la conversación pública y la libertad individual.
En el programa «QR!», emitido por Canal E, el periodista y divulgador científico Claudio Martínez analizó el impacto del avance de la inteligencia artificial y las grandes plataformas tecnológicas en las democracias contemporáneas.
Durante su intervención, Martínez explicó que cada acción digital de los usuarios genera información que es recolectada por las corporaciones. «Las corporaciones convirtieron la experiencia privada humana en materia prima gratuita», señaló. Según su análisis, este volumen de datos no solo se utiliza para mejorar servicios, sino también para construir sistemas predictivos que anticipan e influyen en el comportamiento futuro.
El especialista repasó la evolución de Internet, desde un espacio de democratización hacia un modelo dominado por algoritmos, destacando el rol de herramientas como los motores de búsqueda y la publicidad segmentada en la construcción de perfiles detallados. A esto, afirmó, se suman las redes sociales y técnicas como el microtargeting, que permiten dirigir mensajes específicos a grupos muy segmentados, incluso en el ámbito político.
Martínez recordó que estas herramientas ya fueron utilizadas en procesos electorales clave a nivel global, donde la segmentación de mensajes y la circulación de información no verificada pueden alterar el debate público. «La democracia es conversación. Si esa conversación es capturada, el sistema se debilita», insistió.
Para el divulgador, el principal problema radica en la asimetría de información: las plataformas saben cada vez más sobre los usuarios, mientras que su funcionamiento interno permanece opaco. Este modelo, advirtió, puede afectar la libertad individual y la capacidad de decisión autónoma.
Finalmente, Martínez planteó que la regulación de estas tecnologías es uno de los grandes desafíos actuales y remarcó que, por tratarse de un fenómeno global, no puede resolverse únicamente a nivel nacional. «Si no hay decisiones globales, no va a haber soluciones», concluyó, llamando a los líderes políticos a tomar un rol activo frente a este avance.
