Guillermo De Rivas explicó que la reducción del gabinete y la reorganización de áreas responden a un escenario económico complejo, con menor coparticipación y aumento de la asistencia requerida.
En medio de un escenario económico que calificó como «altamente complejo», el intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, justificó la reestructuración del gabinete municipal y advirtió por la caída de ingresos, la pérdida de empleo y el aumento de la demanda social. Según detalló, la decisión responde a una combinación de factores: la coparticipación nacional cayó un 50% en marzo respecto de años anteriores y la actividad económica local generó una pérdida estimada en 1.000 millones de pesos durante el primer trimestre.
«Son tiempos altamente complejos para los municipios. Se potencia la demanda social y tenemos que gestionar con menos recursos. En función de eso, hay que adaptar las gestiones para sostener la calidad, pero con enorme responsabilidad», afirmó De Rivas en diálogo con Perfil Córdoba.
El intendente detalló que el municipio asiste alimentariamente a 30.000 personas por mes, que la atención en salud municipal se incrementó un 30% y que se registran unas 2.100 atenciones diarias. Paralelamente, señaló que la ciudad perdió alrededor de 1.800 puestos de trabajo, principalmente en comercio, servicios y algunas industrias.
Frente a este panorama, el municipio decidió reorganizar su estructura política. La gestión comenzó con diez secretarías y ahora se reducirán a siete. La reestructuración también apunta a reforzar áreas clave. Se creó una Secretaría de Desarrollo Comunitario, que concentrará salud territorial, asistencia alimentaria, discapacidad, niñez, tercera edad, género y deporte social. También se estableció una Secretaría de Desarrollo para potenciar la economía local, el turismo, la cultura y el deporte.
«El objetivo es trabajar en dos pilares: contención social y desarrollo económico. Sabemos que tenemos que gestionar cada vez mejor con menos recursos», afirmó De Rivas.
Por otro lado, el jefe municipal se refirió al impacto de las políticas nacionales en los municipios, mencionando la reducción de prestaciones en áreas sensibles como salud, discapacidad, educación, transporte y obra pública. «Cuando se disminuye la atención del PAMI a los jubilados, cuando las instituciones de discapacidad se vuelven inviables, cuando se desfinancia la universidad pública o se abandona la obra pública, eso impacta directamente en la gente», sostuvo, argumentando que estas medidas incrementan la demanda social local mientras se reducen los recursos para afrontarla.
