La difusión de un video grabado en la sucursal del Banco Nación de Río Tercero generó discusión pública acerca de los mecanismos de control en la asignación de beneficios estatales para personas con discapacidad.
Un video viral registrado en la sucursal del Banco Nación de Río Tercero, ubicada en la intersección de avenida San Martín y Garibaldi, reavivó el debate sobre los controles en el acceso a ayudas estatales vinculadas a la discapacidad. En las imágenes se observa a un hombre ingresando al banco con un andador y con aparentes dificultades motrices; sin embargo, al salir, camina con normalidad junto a otra persona que lo espera en la vereda.
El contraste entre ambas escenas fue advertido por testigos y, tras la difusión del video en plataformas como Instagram y X, se multiplicaron las visualizaciones y los comentarios. Desde el entorno del hombre se aclaró que no se trata de un engaño, sino que presenta un diagnóstico de salud complejo que le requiere el uso del andador para su movilidad.
La viralización del caso reabrió cuestionamientos sobre la efectividad de los mecanismos de control en la asignación de beneficios por discapacidad. Usuarios en redes sociales expresaron indignación y pidieron mayores controles y sanciones ante posibles intentos de fraude, mientras que otros comentarios apuntaron a la necesidad de fortalecer la verificación de los beneficiarios y garantizar que los recursos públicos lleguen a quienes realmente los necesitan. La discusión también incluyó reclamos de mayor transparencia institucional.
