La banda uruguaya ofreció un concierto de 40 canciones en el estadio de Ferro, donde repasó su nuevo álbum y clásicos de su carrera, con la presencia de Gonzalo Brancciari como invitado especial.
En el marco de la presentación de su nuevo álbum “Florece en el caos”, No Te Va Gustar brindó un show de casi tres horas en el estadio de Ferro, en Caballito, donde combinó temas inéditos con canciones emblemáticas de su trayectoria. La banda, que celebró recientemente sus 30 años de carrera, interpretó la totalidad del nuevo disco, un lujo que pocos grupos se permiten en una era dominada por los sencillos y las reproducciones en streaming.
El vocalista Emiliano Brancciari explicó que el título del álbum refleja tanto el contexto mundial como una experiencia personal: “El mundo es un caos generalizado y la música es un refugio. Para nosotros, la mudanza fue algo caótico, pero llegar a un lugar nuevo y que estas canciones nos hagan vivir momentos de felicidad es importante”.
Durante la noche sonaron clásicos como “A las nueve”, “Tan lejos”, “Chau” y “Ese maldito momento”, junto a rescates emotivos como “Memorias del olvido”, “El último jefe” y “Tirano”. Brancciari vinculó esta última canción, escrita durante la presidencia de George W. Bush, con la actualidad: “Qué coincidencia”, comentó.
El show también incluyó canciones de fuerte contenido social como “Los villanos”, “El oficial” y “Que no te queden marcas”, esta última dedicada a los desaparecidos durante la última dictadura militar. “Halcones y payasos”, tema que abre el disco, marcó el tono contestatario de la noche.
En el plano afectivo, el cantante dedicó “Josefina” a su abuela e invitó a su sobrino Gonzalo Brancciari para interpretarla. “Acaba de ser padre, así que soy tío abuelo”, anunció emocionado. Se esperaba la presencia de Andrés Ciro Martínez para cantar “Tan mal”, pero el líder de Los Piojos se encontraba en Estados Unidos, asistiendo al New Orleans Jazz & Heritage Festival.
Con más de tres décadas de trayectoria, No Te Va Gustar reafirmó su vínculo con el público argentino. Brancciari, nacido en Argentina y radicado en Uruguay desde la adolescencia, definió el concierto como “una alegría volver a casa”.
