El arquero argentino emitió un comunicado luego del incidente que protagonizó en un partido en Zaragoza, donde agredió a un rival. El jugador pidió disculpas y la dirigencia del club evalúa sanciones.
El arquero argentino Esteban Andrada rompió el silencio luego del escándalo ocurrido en Zaragoza, donde una reacción desmedida terminó en una agresión física que dio la vuelta al mundo. El jugador, visiblemente compungido, utilizó sus redes sociales y canales oficiales para expresar su profundo pesar por el incidente.
«Estoy muy arrepentido de lo que pasó, no fue una acción que me represente como profesional ni como persona. Fue una situación límite en un momento de altísima tensión», declaró Andrada en su comunicado, buscando calmar las aguas tras las críticas recibidas.
Desde el entorno del jugador insisten en que el clima del partido y la presión del marcador influyeron en su comportamiento. Andrada, quien suele destacarse por su sobriedad bajo los tres palos, admitió que perdió la calma en un segundo fatídico, dejando a su equipo en una situación compleja de cara a las próximas fechas.
La dirigencia del club, por su parte, analiza medidas disciplinarias internas tras la revisión de los videos que confirmaron la magnitud de la agresión. Se espera que el arquero cumpla con una sanción ejemplar, mientras busca reconstruir su imagen frente a la hinchada y el cuerpo técnico.
