En el barrio de Chelsea, más de 100 pasteleros y voluntarios elaboraron un tiramisú de 440,58 metros, superando el récord anterior y recaudando fondos para causas solidarias.
Londres fue escenario de un nuevo récord Guinness: el tiramisú más largo del mundo, presentado el 26 de abril en el emblemático barrio de Chelsea. La preparación, que alcanzó los 440,58 metros de extensión, superó la marca anterior de 273,5 metros lograda en 2019.
El proyecto estuvo a cargo del maestro pastelero italiano Mirko Ricci, quien lideró a un equipo de más de 100 pasteleros y voluntarios. La iniciativa tuvo un propósito benéfico: los fondos recaudados con la venta de porciones se destinaron a la Fundación Esharelife, con sede en Inglaterra, para atender necesidades en regiones desfavorecidas del planeta.
La elaboración demandó dos días de trabajo y requirió un estricto control culinario. Entre los ingredientes utilizados se contaron más de 50.000 bizcochos, más de 3.000 huevos, café, mascarpone, azúcar y cacao. Cada capa fue hecha a mano desde cero, siguiendo la tradición italiana. El postre llevaba las iniciales del rey Carlos III y la inscripción en italiano “Grazie Vostra Maestà”.
Massimo Fedriga, presidente de la región de Friuli Venezia Giulia (Italia), lugar de origen del tiramisú, destacó el carácter solidario de la acción: “Cuando la excelencia artesanal se une a la solidaridad, el resultado siempre es positivo para todos”.
Uno de los mayores desafíos fue trabajar en una cocina de solo 30 metros cuadrados, no diseñada para un proyecto de esta magnitud. Además, una avería en una de las máquinas para la crema retrasó la finalización. A pesar de los contratiempos, el equipo logró completar la obra. Los reyes Carlos y Camila no asistieron a la ceremonia debido a compromisos internacionales.
