La ciudad californiana presentó un proyecto que incluye tecnología policial avanzada, financiado con una subvención de 6,28 millones de dólares.
A semanas del Mundial 2026, California se prepara con distintas iniciativas. En ese sentido, la ciudad de Inglewood presentó un proyecto para mejorar las capacidades de la policía mediante distintas medidas: por ejemplo, la implementación de cámaras corporales y lectores de matrículas.
La ciudad de Inglewood emitió un comunicado a través del cual se explicaron las razones por las cuales busca obtener autorización para recibir una subvención de 6,28 millones de dólares. El dinero estaría destinado a mejorar la seguridad pública mediante la implementación de dispositivos tecnológicos.
En el documento emitido por la oficina del alcalde, James T. Butts Jr., se detalla que las autoridades planean utilizar sistemas como cámaras corporales, lectores de matrículas y otras tecnologías de vigilancia.
En su comunicado, la ciudad de California argumentó que, en el pasado, la implementación de tecnología ya dio resultados para mejorar la seguridad. Según las cifras presentadas, entre 2024 y 2025 hubo una baja de 13% en la cantidad de delitos. También se registró una disminución de 60% en los homicidios y de 32% en robos.
Ante el panorama de las demandas de seguridad que implica la Copa del Mundo y otros eventos de magnitud, las autoridades buscan invertir en equipos que brinden infraestructura unificada y escalable. Actualmente, se espera por la aprobación del Concejo Municipal para iniciar las negociaciones finales y ejecutar un acuerdo definitivo con la compañía Axon Enterprise, que sería la encargada de brindar el equipamiento.
La discusión en la agenda pública sobre el uso de cámaras corporales por parte de agentes de policía en Inglewood lleva años y tomó nueva relevancia tras el caso de Bryan Bostic. Según consignó Los Angeles Times, el pasado 10 de marzo el hombre fue detenido y falleció mientras se encontraba en custodia de agentes. Dado que los oficiales no tenían cámaras y la intervención policial no quedó registrada en imágenes, se desataron sospechas alrededor del hecho.
La familia de la víctima denunció que, según videos de testigos, Bostic estaba tendido boca abajo en el suelo mientras un agente apoyaba su rodilla en su espalda y le sujetaba el brazo para esposarlo cuando se le escuchó decir que no podía respirar. Desde entonces, la familia acusó a la policía de brutalidad y sostiene que si los oficiales hubieran portado cámaras corporales, podría conocerse más de lo sucedido.
