La life coach Gisela Gilges explica que la resiliencia no implica ausencia de dolor, sino la capacidad de acceder a herramientas para superar las adversidades sin quedarse estancado en el sufrimiento. Una reflexión útil para quienes enfrentan problemas cotidianos.
En un contexto donde las dificultades diarias pueden afectar la salud mental y emocional, la life coach Gisela Gilges compartió su visión sobre la resiliencia. Según la especialista, ser resiliente no significa no sentir dolor, sino contar con recursos internos y externos para no permanecer atrapado en el lugar donde la vida golpeó.
Gilges destacó la importancia de buscar guías de servicio y consejos de expertos para enfrentar problemáticas como adicciones, violencia, abuso, uso problemático de tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, trastornos de la conducta alimentaria, entre otros. Estos recursos pueden ayudar a las personas a desarrollar herramientas prácticas para sobrellevar situaciones complejas y avanzar hacia una mejor calidad de vida.
La reflexión invita a considerar que la resiliencia se construye día a día, con apoyo profesional y redes de contención, y que reconocer el dolor es el primer paso para superarlo sin quedarse fijado en él.
