Un estudio científico advierte que el calor extremo y la humedad durante el Hajj de 2024 superaron los umbrales de supervivencia humana, incluso para personas jóvenes y sanas.
La peregrinación del Hajj, considerada la mayor concentración religiosa del mundo, enfrenta un escenario cada vez más complejo por el impacto del cambio climático. Un nuevo estudio científico advierte que el calor extremo y la humedad registrados durante el evento ya representan un riesgo grave para la salud humana, incluso para personas jóvenes y sanas.
Investigadores de la Unión Europea de Geociencias analizaron las condiciones climáticas durante el Hajj de 2024, que reunió a millones de fieles en La Meca, Arabia Saudita. Durante los cinco días que duró la peregrinación, se registraron aproximadamente 1.300 muertes asociadas al calor extremo. En algunos momentos, las temperaturas superaron los 50 grados, con picos que alcanzaron niveles considerados incompatibles con la supervivencia prolongada al aire libre.
“El 17 de junio de 2024, el efecto combinado del calor y la humedad superó el umbral de supervivencia incluso para adultos jóvenes y sanos durante aproximadamente cuatro horas consecutivas”, explicó el investigador Atta Ullah. “Durante este periodo, el cuerpo humano no puede mantener una temperatura corporal segura únicamente mediante la transpiración, lo que hace que la exposición al aire libre sin sombra sea potencialmente mortal”, agregó.
El Hajj es uno de los cinco pilares del islam y es obligatorio para todo musulmán que cuente con la capacidad física y económica para realizarlo al menos una vez en la vida. Cada año, millones de personas viajan a La Meca para participar de un evento de cinco días que incluye rituales al aire libre, como la circunvalación de la Kaaba, el recorrido entre Safa y Marwa, la oración en el Monte Arafat, las noches en Mina y Muzdalifah, y la lapidación del diablo (Rami al-Jamarat).
El estudio señala que durante el Hajj de 2024 los límites de supervivencia humana se superaron durante varias horas cada día. Según el centro meteorológico nacional saudí, la temperatura llegó a 51,8 grados en la Gran Mezquita de La Meca. El Día de Arafat fue identificado como el momento de mayor riesgo, ya que los peregrinos permanecen todo el día en una llanura abierta con escasa sombra.
En los últimos años, las autoridades saudíes implementaron adaptaciones como trasladar algunas ceremonias a espacios interiores y construir refugios en Mina. Sin embargo, el estudio advierte que estas medidas tienen un alcance limitado si el calentamiento global continúa. El calendario islámico, basado en el ciclo lunar, hace que el Hajj se adelante unos 11 o 12 días cada año. Durante las próximas dos o tres décadas, la peregrinación coincidirá con estaciones relativamente más frescas, pero a partir de aproximadamente 2050 volverá a los meses más cálidos, lo que podría hacer las futuras peregrinaciones aún más peligrosas.
