La irregularidad en los créditos de entidades no financieras alcanzó el 30,1% en marzo, según datos del BCRA. El fenómeno afecta especialmente a los hogares y preocupa al sistema financiero.
La morosidad en el crédito de las entidades financieras volvió a incrementarse durante marzo, consolidando una tendencia que afecta sobre todo a las familias. Según datos de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU) procesados por la consultora 1816, la mora total del sector privado creció del 6,7% al 7,0% en el último mes registrado.
En el segmento de hogares, la situación es especialmente crítica: la morosidad alcanzó el 11,5%, su decimoséptimo mes consecutivo de suba y el mayor nivel desde 2004. Para poner en perspectiva la velocidad del deterioro: en octubre de 2024, la irregularidad era de apenas el 2,5%, lo que implica que se multiplicó por casi cinco en menos de un año y medio.
El dato más impactante surge de las entidades no financieras, donde operan billeteras virtuales y otras fintech. Allí, la morosidad superó el umbral del 30%, alcanzando un 30,1% en marzo frente al 29,0% de febrero. Este sector representa actualmente el 17% del total de las financiaciones otorgadas a los hogares.
Ante esta situación, los bancos públicos y privados comenzaron a aplicar programas de alivio para clientes con dificultades de pago. Las entidades pusieron en marcha planes especiales ante el avance de la mora. Llama la atención que este incremento ocurre en un contexto donde el PBI mostró un crecimiento del 1,8% entre octubre de 2024 y febrero de 2026, lo que sugiere que el crecimiento económico no se traduce en mejores ingresos reales para la población.
Desde el Banco Central, el fenómeno se explica como consecuencia de una ola de créditos otorgados «a ciegas» durante 2024 y parte de 2025, donde los bancos prestaron masivamente sin conocer a fondo el perfil de los deudores, proceso que luego fue golpeado por el shock de tasas de interés del año pasado.
La alta morosidad impacta en la oferta de crédito: los préstamos en pesos al sector privado cayeron en términos reales por cuarto mes consecutivo en abril. Las tasas de los créditos se mantienen elevadas: en préstamos personales, el costo promedió un 68,3% (TNA) a principios de mayo. Según el informe de 1816, los prestamistas mantienen estos niveles como forma de cubrirse ante el riesgo de impago.
