El cantante de trap se pronunció luego de que Iván de Quilmes reclamara derechos de autor sobre el diseño de sus emblemáticos tatuajes faciales.
Las «alitas» tatuadas en el rostro de Duki se convirtieron en un símbolo de su carrera y de su conexión con los fanáticos. Sin embargo, en los últimos días, el tatuador Iván de Quilmes presentó un reclamo por derechos de autor, lo que generó polémica. El intérprete de «Rockstar» respondió con un video en redes sociales.
En el video, Duki dijo: «Ya los vi a todos con los chistes de los tatuajes, no se hagan los graciosos. Están muy divertidos los chistes la con… de su madre», mientras se mostraba tatuándose un nuevo diseño en su pie derecho.
El conflicto se intensificó tras un cruce entre Felipe Franco Trigo, abogado de Iván de Quilmes, y la conductora Maru Duffard. El abogado explicó que el diseño original fue usado en merchandising, promociones y plataformas comerciales sin autorización. «El problema surge cuando el diseño se abstrae del tatuaje y se aplica en productos como gorras», señaló.
Como ejemplo, mencionó el uso de las «alitas» en la promoción de un documental de Duki en Netflix y en una campaña de cerveza en España en 2022. Duffard planteó que el valor comercial del diseño depende de su asociación con Duki, pero el abogado replicó que la explotación económica se produce precisamente a partir de esa asociación.
Franco Trigo indicó que buscan el reconocimiento de la autoría de Iván de Quilmes y una compensación económica proporcional. «Vamos a participar en una mediación prejudicial para intentar alcanzar un acuerdo», afirmó. Ambas partes manifestaron disposición a negociar una solución.
El caso expone el dilema entre la protección de la autoría artística y el magnetismo del intérprete. El desenlace dependerá de la capacidad para acordar los límites entre el arte y la explotación comercial.
