El último Informe de Seguridad Nacional 2025 del Gobierno de España señala que la inestabilidad en el Sahel representa un riesgo significativo para la seguridad de Europa, tanto por la amenaza terrorista como por los flujos migratorios irregulares.
El Sahel es considerado una región clave para la seguridad de España y Europa, según el último Informe de Seguridad Nacional 2025 del Gobierno español. El documento, elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional (DSN), alerta sobre el riesgo que representa la actividad yihadista en la zona, tanto por la posible exportación de amenazas terroristas como por el incremento de la inmigración irregular.
El informe destaca que Malí, Níger y Burkina Faso continúan afectados por una elevada inestabilidad política, de seguridad y económica, lo que constituye un foco de amenaza para el vecindario sur de la OTAN, la Unión Europea y España. Los grupos vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico han mejorado sus capacidades operativas y coordinan ataques cada vez más complejos.
En particular, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), filial de Al Qaeda, es señalado como la mayor amenaza actual. Su estrategia incluye la expulsión de actores extranjeros, el control de zonas rurales y el aislamiento de grandes ciudades, con el objetivo final de influir en el gobierno de Malí.
El informe también advierte sobre el posible avance de estos grupos hacia el golfo de Guinea y el norte de África, especialmente hacia el Magreb, donde se busca reactivar estructuras previas. Además, la inestabilidad en la región impulsa la migración irregular hacia España, con un aumento de personas provenientes del África Subsahariana y el Sahel.
Si bien se reconoce la preocupación por la posible infiltración de antiguos combatientes en los flujos migratorios, el documento señala que, hasta el momento, la pertenencia a grupos yihadistas en la zona responde más a necesidades de subsistencia que a convicciones ideológicas.
