Justo Fernando Barrientos es juzgado por “triple homicidio agravado por haber sido cometido por odio de género y por la orientación sexual de las damnificadas, con alevosía y ensañamiento”.
Buenos Aires, 18 mayo (NA) — A dos años de la masacre de Barracas, Justo Fernando Barrientos, acusado de asesinar a tres mujeres y provocar quemaduras graves a una cuarta víctima, se negó a declarar este lunes en el comienzo del juicio.
El debate inició a las 9:30 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 5 de la Ciudad de Buenos Aires. Los representantes del Ministerio Público Fiscal, la defensa y las querellas expusieron sus lineamientos de apertura.
El imputado, detenido en la cárcel de Ezeiza, concurrió custodiado por personal del Servicio Penitenciario hasta Talcahuano 550. La audiencia se transmitió en vivo por el canal de YouTube del Poder Judicial.
Barrientos se sentó frente a los jueces Enrique Gamboa, Fátima Ángela Ruiz López y Adrián Pérez Lance y ofreció sus datos personales: nació en febrero de 1956 en la provincia de Tucumán, es el tercero de siete hermanos y, a los 26 años, viajó a la Capital Federal. Optó por no comparecer tras la explicación de los magistrados, quienes le señalaron que podía hacerlo en el momento que considerara.
Fuentes judiciales informaron a la Agencia Noticias Argentinas que el viernes 22 de mayo dos policías que fueron los primeros en llegar al lugar del hecho prestarán testimonio. Se autorizó la difusión de la siguiente audiencia luego del pedido de la abogada Luciana Sánchez, representante legal de Sofía Castro Riglos y Andrea Amarante, su pareja fallecida.
“Me parece muy importante que hayamos podido comenzar y también que se puedan transmitir algunas testimoniales por lo menos”, expresaron allegados a la investigación.
La carátula de la acusación es por “triple homicidio agravado por haber sido cometido por odio de género y por la orientación sexual de las damnificadas, con alevosía y ensañamiento, y por un medio idóneo para crear un peligro común, en concurso real con homicidio en grado de tentativa por idénticos motivos y agravantes”.
Los lesbicidios
A Barrientos se le endilga el presunto lanzamiento de una bomba molotov a la habitación que compartían las cuatro damnificadas durante la noche del 5 al 6 de mayo de 2024. Las víctimas comenzaron a sufrir quemaduras graves y el atacante golpeó a una de ellas; luego acudieron al sector de las duchas para mitigar las lesiones, pero Barrientos las prendió fuego una vez más y atacó a Andrea.
Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea fallecieron con el paso de los días, a la vez que Sofía, de 49 años en ese momento, recibió el alta el 3 de junio en el Instituto del Quemado. Según las partes y distintos testimonios, el supuesto autor de los crímenes hostigaba de forma sistemática a las mujeres y las calificaba de “tortas”.
