El urechis unicinctus, conocido coloquialmente como ‘pez pene’, emergió en playas de la provincia de Chubut luego del temporal de la semana pasada. El biólogo marino José Alfaya, del Cenpat-Conicet, explicó que se trata de un anélido que habita en fondos arenosos de la Patagonia.
Un gusano marino de la especie Urechis unicinctus, conocido coloquialmente como “pez pene”, apareció en la costa de la provincia de Chubut durante el fin de semana. El avistamiento ocurrió tras la marejada de la semana pasada, que alteró el fondo marino en la zona de Puerto Madryn.
El biólogo marino e investigador del Centro Nacional Patagónico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Cenpat-Conicet), José Alfaya, afirmó en diálogo con el diario Río Negro que “le dicen pez pene, pero no tiene nada que ver con los peces, son más parecidos a las lombrices”.
El Urechis unicinctus es un anélido de aspecto gelatinoso y alargado, perteneciente al grupo que incluye lombrices de tierra y sanguijuelas. Según Alfaya, esta especie es habitual en los fondos arenosos de la Patagonia, en el Golfo Nuevo y la costa de Chubut. Los ejemplares permanecen ocultos bajo sedimentos de arena o fango y solo emergen cuando un temporal intenso remueve el fondo marino, como ocurrió la semana pasada en Puerto Madryn.
El investigador señaló que esta especie ha recibido escasa atención científica. “No son animales que recibieron mucha atención, en parte por falta de especialistas y en parte por la situación de la ciencia en el país”, declaró Alfaya. En países como China, Japón y Corea, el Urechis unicinctus es considerado un manjar gastronómico y se consume principalmente en forma de sashimi.
El gusano no tiene ojos, pero cuenta con estructuras sensoriales finas, similares a bigotes, que le permiten percibir el entorno. En la parte delantera posee una probóscide extensible de hasta dos o tres metros, que utiliza para captar partículas de alimento. Es detritívoro: procesa materia orgánica en descomposición del sedimento, extrae nutrientes y contribuye a la oxigenación del fondo y al reciclaje de nutrientes en el ecosistema marino.
Alfaya explicó que cuando los ejemplares aparecen en la costa, las aves predadoras se lanzan sobre ellos, lo que les impide regresar al mar y sobrevivir.
