Un hombre de 65 años falleció en el Hospital Durand luego de que una paciente con problemas de salud mental le desconectara el respirador mecánico. La fiscalía investiga el hecho.
Juan Ignacio Sequeira, de 65 años, murió el pasado viernes por un paro cardíaco tras ser internado por una neumonía bilateral en el Hospital Durand. Su muerte se encuentra bajo investigación dado que se sospecha que el desenlace fue provocado por una paciente con problemas de salud mental que habría desconectado su respirador.
Familiares del pensionado se acercaron el día del hecho al centro médico, donde fueron notificados de la muerte de Sequeira. Según relataron, el jefe de Terapia les indicó que una paciente psiquiátrica de la institución ingresó a la habitación y le desconectó el respirador.
De acuerdo con el testimonio de familiares, trabajadores y delegados de ATE del lugar, el hecho ocurrió el pasado viernes 22 de mayo al mediodía. Uno de los hijos de Sequeira se encontraba esperando por el horario de visita en el área de terapia intermedia.
Los testimonios recolectados indicaron que la mujer, quien sufre problemas de salud mental, caminó unos 150 metros desde el pabellón Romano hasta el primer piso del pabellón central, donde ingresó a la habitación del hombre de 65 años y le desconectó el respirador mecánico.
Héctor Ortiz, delegado de ATE y licenciado en enfermería, señaló que la mujer tenía el tubo endotraqueal en la mano, según el relato del personal que intervino luego de que comenzaron a sonar los monitores y médicos y enfermeros se acercaron a la habitación.
Ortiz explicó que los médicos no pudieron reanimar a la víctima y que, desde lo ocurrido, la mujer permanece en la guardia bajo consigna policial. Germán, hijo de la víctima, agregó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas: «Comisaria hizo su parte, la morgue judicial ya hizo su parte y está el cuerpo para entregarlo, pero la fiscalía no lo libera».
El hijo de Sequeira indicó que el propio jefe de Terapia Intensiva les confirmó que cuando fueron a asistir a su padre «encontraron a esta persona parada frente a la cama con el tubo de oxígeno que se pone en la tráquea en la mano, se lo había sacado».
Sequeira, quien vivía en Morón junto a su pareja jubilada, era padre de cuatro hijos. Había ingresado al Hospital Durand el 15 de mayo por un cuadro de neumonía bilateral por el que fue inducido al coma para ser intubado. Con el paso de los días, su estado de salud había evolucionado de forma favorable, por lo que su muerte fue inesperada.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) emitió un comunicado en el que expresó su «profunda preocupación y alarma» por el hecho ocurrido en un «área crítica del hospital». En el texto, la organización exigió «una investigación inmediata, exhaustiva y transparente, que permita determinar con precisión las circunstancias del hecho, eventuales responsabilidades y las condiciones en que se produjo».
Ortiz, en diálogo con Infobae, añadió que el hecho evidencia los problemas estructurales denunciados por el personal del establecimiento, indicando que la víctima debería haber estado en terapia intensiva, pero se encontraba en terapia intermedia por falta de camas, y fue derivado «sin tener en cuenta la falta de recursos humanos y de seguridad».
