El fármaco bepirovirsen permitió a algunos pacientes suspender el tratamiento sin mostrar signos del virus, según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine.
Buenos Aires, 29 de mayo (NA) — La hepatitis B es una infección hepática que puede ser aguda (menos de seis meses) o crónica, aumentando en este último caso el riesgo de insuficiencia hepática, cáncer de hígado y cirrosis, según un informe de Mayo Clinic al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
La mayoría de los adultos que contraen hepatitis B se recuperan por completo, mientras que los bebés y niños son más propensos a desarrollar una infección crónica. El tratamiento depende de si la infección es aguda o crónica; en casos de daño hepático grave por infección crónica puede requerirse un trasplante de hígado.
Un medicamento experimental, denominado bepirovirsen, está mostrando resultados que los investigadores denominan “cura funcional”: permite a algunos pacientes suspender el tratamiento sin que se detecte el virus. En dos estudios internacionales, aproximadamente uno de cada cinco pacientes que recibieron el fármaco vieron reducido el virus a niveles que el sistema inmunológico puede controlar.
El ensayo clínico de fase III, publicado en el New England Journal of Medicine, incluyó a 1.838 adultos de 29 países. Se excluyó a personas con cirrosis, coinfección con VIH o enfermedad grave. Los pacientes que lograron la cura funcional mantuvieron el virus controlado sin medicación durante al menos seis meses, en contraste con el tratamiento estándar, que alcanza un 3% de curas funcionales tras ocho a diez años.
Seng Gee Lim, del Sistema Nacional de Salud de la Universidad Nacional de Singapur, afirmó: “No hemos tenido un tratamiento que se acerque a este nivel de curación. Creo que mis pacientes estarán sumamente contentos de contar con este tratamiento disponible”. Presentó los hallazgos en una reunión científica en Barcelona.
La Dra. Anna Lok, experta en hepatitis de la Universidad de Michigan, no involucrada en la investigación, declaró que tras muchos ensayos fallidos en los últimos diez años, “los resultados ofrecen esperanza de que la cura funcional de la hepatitis B es posible”. Advirtió que se necesita mayor investigación para determinar cuánto dura ese estado similar a la remisión.
Según Lok, el fármaco actúa más como inmunomodulador que como antiviral directo, lo que plantea nuevas posibilidades pero también desafíos. El desarrollo de una cura definitiva requeriría combinar fármacos que bloqueen la replicación viral, reduzcan proteínas virales y estimulen al sistema inmunológico.
