Un estudio de la Universidad de Buenos Aires revela que el 22,4% de la población argentina no tiene filiación religiosa, mientras el catolicismo mantiene el 57,7%.
Un nuevo estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) muestra una transformación en las identidades religiosas del país, con un aumento de la diversidad y la desvinculación institucional. El Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, del Observatorio de las Creencias de la UBA (OCREAR CBC-UBA), presentó su primer informe de 2026, titulado “El mapa de las identidades religiosas en Argentina”, difundido por NA.
Según los datos relevados mediante una encuesta probabilística de alcance nacional, el catolicismo continúa siendo la religión mayoritaria con un 57,7% de adeptos, aunque la cifra se encuentra lejos del 90% registrado a mediados del siglo XX. El segundo grupo en magnitud es el de las personas sin filiación religiosa —que incluye a quienes declaran no tener religión, agnósticas y ateas— con un 22,4%. El informe indica que este crecimiento no implica necesariamente un vacío espiritual, sino lo que los expertos denominan “creer sin pertenecer”: una religiosidad que persiste de forma autónoma, desvinculada de los templos y las estructuras formales. El mundo evangélico se mantiene como la segunda identidad religiosa organizada con un 17,4%.
El informe destaca que el motor principal de este cambio es un proceso de reemplazo generacional, y que la edad es la variable que mejor explica el alejamiento de la fe institucionalizada. “Por una parte, entre los jóvenes de entre 16 y 29 años, el 44,6% se identifica como católico, mientras que el 31% declara no tener filiación religiosa. Esto contrasta con los adultos mayores de 50 años, donde el catolicismo conserva aún una posición dominante (69%) y solo una minoría se declara sin religión (12,6%)”, señaló Juan Cruz Esquivel, director del Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina e investigador de la UBA y el CONICET.
En términos de género, las mujeres presentan una mayor vinculación institucional, especialmente en el ámbito evangélico (19,3% frente al 15,2% de los hombres). En contraste, los hombres muestran una tendencia mayor a declararse sin filiación religiosa (25,7% frente al 18,8% de las mujeres).
En cuanto a lo territorial, el catolicismo es más fuerte en el interior del país (59,4%), mientras que el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) concentra la mayor proporción de personas sin religión (26,1%).
