Durante la movilización por Ni Una Menos en la provincia de Córdoba, la madre de Camila Merlo reclamó la entrega de los restos de su hija y el esclarecimiento del femicidio ocurrido en noviembre de 2025.
En el marco de la marcha de Ni Una Menos realizada en la provincia de Córdoba, Moira, madre de Camila Merlo, se dirigió a los presentes para solicitar justicia por el asesinato de su hija, ocurrido en noviembre de 2025. La joven fue hallada descuartizada en un basural de la ciudad, y hasta la fecha no se han recuperado la totalidad de sus restos.
“Tengo que pedir hoy justicia por mi hija. A mi hija, el que se le cruzó en la vida la desmembró en noviembre, la asesinó brutalmente. Todavía no me han entregado los restos de Camila. Todavía no la he podido sepultar. Todavía no tengo respuestas, no tengo respuestas de ningún lado”, afirmó Moira.
La familia solicitó que se intensifique la búsqueda de los restos y se esclarezcan las circunstancias del crimen. “Los restos de Cami fueron encontrados en un basural y es lo único que podemos saber, no hubo rastrillaje. Cuando yo me hice presente en el lugar donde encontraron los restos de mi hija, faltaban. Pido justicia, que me entreguen los restos, que la sigan buscando”, agregó.
Moira también se refirió al único detenido en la causa, identificado como M. R. M., un joven paraguayo de 26 años arrestado en enero de 2026 tras allanamientos en Córdoba. “Hay una persona detenida y nada se dice de él”, declaró. El acusado negó su vinculación con el asesinato y afirmó ante la fiscal Eugenia Pérez Moreno: “Soy un perejil”, en alusión a considerarse un chivo expiatorio.
La defensa del imputado sostiene que no existen pruebas directas en su contra y que la imputación se basa en su relación de amistad con la víctima, a quien habría conocido mediante su trabajo como conductor de una aplicación de viajes. Hasta el momento, la situación procesal del detenido no se ha modificado y permanece bajo la acusación de homicidio.
El cuerpo de Camila Merlo, de 26 años, fue hallado en bolsas en un basural el 16 de noviembre de 2025. La identificación se realizó mediante huellas digitales luego del hallazgo de un muslo con un tatuaje por parte de una pareja de policías en el barrio General Urquiza.
La madre de la víctima señaló que su hija atravesó episodios de violencia y adicciones. “Como mamá, hice todo lo posible. Pedí ayuda siempre. Me quedo tranquila porque hice todo lo posible. Nunca me ofrecieron ningún recurso, estuve sola”, aseguró.
El entorno de Camila rechazó la hipótesis de un ajuste de cuentas y pidió que no se criminalice a la joven por su trabajo como trabajadora sexual. Una amiga de la víctima declaró: “La gente nos encasilla a las trabajadoras sexuales. Queremos que la gente la vea como amiga, hermana, tía, como la persona que era y que no encasillen por la profesión que tenía”.
Según el Ministerio de Seguridad de Córdoba, la investigación se basa en peritajes forenses, comunicaciones, testimonios y registros de cámaras de seguridad. La familia y organizaciones sociales solicitan mayor celeridad y transparencia en la causa.
