Teherán informó este lunes que da por finalizadas sus operaciones militares contra Israel, aunque advirtió que responderá si continúan los bombardeos israelíes en el sur del Líbano. La decisión se enmarca en las casi 3.500 violaciones del alto el fuego denunciadas por el primer ministro libanés desde abril.
Irán anunció este lunes el fin de los ataques que lanzó sobre Israel durante el fin de semana, señalando que estarán sujetos al fin de los bombardeos sobre el sur del Líbano. Según el primer ministro libanés, Nawaf Salam, desde el alto al fuego iniciado el 17 de abril se han registrado casi 3.500 ataques israelíes en esa zona.
El Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya emitió un comunicado en el que declaró: “Tras la firme respuesta de Irán al régimen sionista, se declara el cese de las operaciones de las Fuerzas Armadas”. No obstante, las Fuerzas Armadas iraníes dejaron la puerta abierta a “acciones mucho más severas y contundentes que las realizadas hasta ahora” si Tel Aviv vuelve a atacar el sur de Beirut.
Según informaron las autoridades iraníes, al menos quince personas resultaron heridas en los ataques de Israel contra Irán. De ellas, catorce se produjeron en un complejo petroquímico en el suroeste del país, en la zona de Mahshahr, provincia de Juzestán, que sufrió “daños parciales”. La Organización Nacional de Emergencias indicó: “Quince personas heridas tras los recientes ataques del régimen sionista”, según la agencia Tasnim.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, detalló que entre el tercer viernes de abril y el 7 de junio, Israel llevó a cabo 3.491 ataques aéreos, 407 demoliciones controladas y seis operaciones de “arrasamiento” que destruyeron por completo algunos pueblos del sur de Líbano. Salam afirmó que Líbano se esfuerza por mantener el alto el fuego, pero que la escalada entre Irán e Israel provocó nuevas oleadas de desplazamientos. Más de un millón de personas, una quinta parte de la población de Líbano, han sido desplazadas desde el inicio de la guerra el 2 de marzo, según EFE.
