El sábado pasado, una alerta de tornado interrumpió la preparación de la Selección argentina en Kansas City, Estados Unidos, generando momentos de tensión entre los miembros de la delegación.
El sábado pasado, alrededor de las 20:30 hora local, una alerta de tornado sonó en los teléfonos móviles de los integrantes de la delegación argentina alojados en Kansas City, Estados Unidos. El mensaje, en inglés, indicaba que debían dirigirse a un sótano o refugio seguro, y que la alerta se extendería hasta las 23:00, aunque se recomendaba permanecer en los refugios durante la noche.
Inicialmente, los presentes no le dieron mayor importancia a la alerta. Sin embargo, el corte de electricidad en la vivienda donde se hospedaban cambió la percepción del grupo. Según relatos de los involucrados, uno de ellos cerró puertas y ventanas, otro tomó alimentos y bebidas y se dirigió al sótano, y un tercero llevó almohadones y mantas. Una persona permaneció en calma y registró el evento.
En Argentina, las noticias sobre la alerta comenzaron a circular, y familiares y amigos enviaron mensajes preguntando por la situación. En Kansas, el viento se intensificó, se escucharon caer ramas y aumentó la lluvia. Las alarmas generales sonaron de forma continua durante más de una hora, sin que se reportaran novedades.
La experiencia llevó a los miembros de la delegación a comprender la razón por la cual las casas en la zona son prefabricadas y cuentan con sótanos. Al día siguiente, al consultar a residentes locales, todos afirmaron haber acudido a sus refugios durante la alerta. La dueña de la vivienda, de origen hondureño, llevó bizcochuelos como gesto de apoyo.
La delegación debió mudarse de casa debido a la falta de electricidad en el barrio original, y permanece a la espera del inicio del Mundial. “Esperemos que empiece a rodar la pelota y que la Selección sea un tifón”, expresó uno de los presentes.
