El juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, organizó una conferencia en la Universidad Nacional de La Matanza donde el ministro de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, abordó temas como inteligencia artificial, ambiente, longevidad y crisis de liderazgo.
Bajo el auspicio y conducción del Dr. Jorge Rodríguez, Juez Federal de Morón y Director del Instituto de Ciencias Jurídicas de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), y con la asistencia del rector de esa casa de estudios, el Dr. Ricardo Lorenzetti brindó una clase magistral. La exposición abordó, de manera invertida, temas vinculados a la inteligencia artificial, el ambiente y la longevidad, así como la forma de conducir una sociedad que ha perdido algunos de sus antiguos puntos de referencia, según se informó.
Algunas de esas cuestiones ya habían sido tratadas en la obra El liderazgo del caos, donde Lorenzetti sostiene que las instituciones tradicionales enfrentan una crisis de legitimidad que es, en definitiva, una crisis de confianza. Según el autor, los ciudadanos se perciben como lejanos a quienes toman decisiones y padecen sus consecuencias, gestándose una nueva grieta entre conductores y conducidos.
En relación con la inteligencia artificial, Lorenzetti señaló en la UNLaM que la tecnología fue concebida como cooperadora o auxiliadora del individuo, pero hoy existen sistemas capaces de sustituir actividades intelectuales y procesos de decisión antes reservados a las personas. La pregunta, indicó, es cómo preservar la autonomía humana en un ecosistema tecnológico completamente nuevo.
Respecto a la cuestión ambiental, los profesores de la Universidad de Belgrano, Dino Bellorio Clabot y Miguel Ángel Asturias, en sus obras Derecho del cambio climático y Crímenes, delitos o graves agresiones ambientales nacionales e internacionales, respectivamente, pusieron de relieve la incidencia del cambio climático en los modelos de desarrollo. Lorenzetti afirmó que las decisiones adoptadas por una generación que puedan diezmar la casa de todos producen efectos sobre las siguientes, por lo que el liderazgo no puede limitarse a administrar el presente.
En cuanto al envejecimiento poblacional, Lorenzetti sostuvo que los sistemas previsionales, sanitarios y asistenciales fueron diseñados para comunidades con una dinámica social diferente a la actual. La población actual ha alargado la vida terrena, lo cual requiere un replanteo de los estamentos económicos, jurídicos y culturales que durante décadas parecieron inmutables.
En El liderazgo del caos, Lorenzetti se aleja del paradigma que en la concentración del poder pueden hallarse las respuestas a la incertidumbre. Su tesis sostiene que las sociedades contemporáneas requieren instituciones más abiertas, innovadoras y capaces de incorporar la diversidad de actores y perspectivas. El liderazgo eficaz, según su planteo, no es el que controla todas las variables, sino el que crea condiciones para que múltiples actores contribuyan a la construcción de soluciones comunes.
La conferencia dejó un mensaje que trasciende el ámbito del orden normativo: abandonar la nostalgia por un orden pasado y asumir que el caos es el frontispicio de nuestro tiempo. La verdadera tarea del liderazgo contemporáneo, según Lorenzetti, no consiste en buscar certezas perdidas, sino en construir instituciones capaces de orientar a la sociedad en medio de la incertidumbre.
El mensaje de la conferencia y el corazón mismo de El liderazgo del caos convergen en dos paradigmas: el caos que se proyecta en la aldea global requiere nuevas modalidades de liderazgo y gobernanza, y debe abrazarse una nueva narrativa humanista que permita compatibilizar innovación tecnológica, desarrollo económico, sostenibilidad ambiental y dignidad humana, tal como fuera trazada por el Papa Francisco en la encíclica Magnifica Humanitas.
