El presidente de Colombia, Gustavo Petro, instó a la ciudadanía a acudir a las urnas durante la apertura de la segunda vuelta electoral del 21 de junio de 2026, en un discurso en la plaza de Bolívar de Bogotá.
En la mañana del 21 de junio de 2026, fecha en la que se realiza la segunda vuelta electoral en Colombia, el presidente Gustavo Petro llamó a votar “como sea” desde la plaza de Bolívar en Bogotá, al abrir la segunda vuelta electoral de 2026, y vinculó la jornada con la paz, la democracia y la libertad.
El jefe de Estado pidió acudir a las urnas pese a las dificultades geográficas o logísticas, sostuvo que la votación define el futuro del país y de las familias, llamó a cuidar el voto, dijo que acatará lo que decidan los jueces y rechazó la injerencia de mandatarios extranjeros.
“Mi primer mensaje indudablemente es salir a votar como sea, venciendo todo obstáculo o dificultad geográfica o logística”, afirmó al inicio de su discurso. Acto seguido, añadió: “Hemos dado orden de que el transporte público se comporte normalmente, so pena de altas multas, para que todo el mundo tenga la opción de ejercer su derecho y su deber: decidir sobre Colombia”.
Después, Petro remarcó que “no es cualquiera la decisión que se toma hoy” y que en la jornada “se decide en cierta forma el futuro de uno mismo”. El mandatario llevó ese llamado a un plano más amplio y personal. “Se decide el futuro de la familia, en mi caso particular, muy intensamente. Estamos en manos del pueblo”, afirmó.
El presidente Gustavo Petro, en medio de la apertura de las urnas a las 8:00 a. m. en todo el territorio nacional, enlazó el voto con una definición política de fondo. “La base indispensable de la democracia es la paz. Y la paz significa entendernos”, sostuvo. También apeló a la historia del país para advertir sobre los costos de la violencia: “Setecientos mil muertos desde el 9 de abril de 1948 por asesinato”, dijo, antes de pedir que las decisiones de la ciudadanía y las suyas como presidente eviten “los errores de la historia de Colombia”.
El núcleo argumental del discurso del mandatario colombiano giró en torno a la diferencia y al rechazo a la eliminación del adversario: “Principal error que debemos evitar: que la diferencia se extinga. Si un país no tiene diferencias, está muerto, su sociedad está muerta, no existe democracia”. En ese pasaje, el presidente Petro usó una de las fórmulas más tajantes de su discurso. “Extinguir la diferencia con violencia es fascismo”, afirmó, y agregó que “el peor enemigo de la democracia es querer matar la diferencia”.
Más adelante, el presidente Petro defendió el balance de su gobierno en materia de libertades: “Puedo entregar un gobierno en donde nadie puede decir que hay un preso político, que hay un preso de conciencia”. A continuación, añadió: “Puedo entregar un gobierno donde ningún medio de comunicación por parte del gobierno se ha cerrado. Ninguna expresión de pensamiento se ha aniquilado”. En ese mismo tramo, resumió esos cuatro años como un periodo “en democracia y en libertad”.
El mandatario también habló de sus reparos sobre el proceso anterior y del papel de la justicia. “Sí, tengo críticas, las he hecho públicamente y he puesto mis denuncias al Consejo Electoral, que espero las tramiten, sobre la pasada justa”, expresó. Luego fijó el límite institucional de sus cuestionamientos: “La decisión la toman los jueces, después de evaluar en escrutinio las quejas que haya. A los jueces obedeceré, como dice la ley y la Constitución”.
El presidente Petro lanzó un llamado de vigilancia ciudadana y anunció la entrega de información a las autoridades. “Hay que cuidar el voto, indudablemente. A la justicia, a las autoridades competentes entregaremos todas las cuentas, dineros que se transaron desde el exterior, empresas, rutas, sitios, nombres propios”, aseguró. Ese pasaje cerró con una denuncia política más amplia. “Rechazo la injerencia de mandatarios extranjeros que han roto nuestra Constitución y nuestra ley. Nunca se debió presentar tamaño desacato e insulto a Colombia”.
Durante su discurso de apertura de las urnas este domingo 21 de junio, el presidente Petro pidió calma para las horas posteriores a la votación: “Le solicito la máxima tranquilidad y sabiduría, como yo debo tenerla y todas las autoridades aquí presentes”. También insistió en que la jornada debía servir para afirmar la paz. “La ciudadanía hoy ejerce autónomamente y libremente, ese voto debe ser libre, la posibilidad de construir paz y no violencia. No más violencia”, afirmó. El jefe de Estado también vinculó ese mensaje con la actuación reciente de la fuerza pública y del ministro de Defensa, Pedro Sándrez. Dijo que los hechos del día del sábado 20 de junio mostraban “lo contrario de lo que se decía” y sostuvo que el Gobierno dio “el golpe más grande” al narcotráfico con la caída de “el señor alias Marlon”. A partir de ese episodio, Petro presentó la jornada electoral como una defensa de la vida frente a la muerte. Cerró con una apelación a resguardar, en medio de la intensidad política, la libertad y la vida.
