El 29 de junio de 1986, la selección argentina de fútbol se consagró campeona del mundo en el Estadio Azteca de México, al vencer 3-2 a Alemania Federal. El equipo dirigido por Carlos Bilardo y capitaneado por Diego Maradona logró el segundo título mundial para el país.
El 29 de junio de 1986, la selección argentina de fútbol se consagró campeona del mundo en el Estadio Azteca de México, al vencer 3-2 a Alemania Federal. El equipo dirigido por Carlos Bilardo y capitaneado por Diego Maradona logró el segundo título mundial para el país.
La delegación argentina había llegado a México el 5 de mayo, 55 días antes del inicio del Mundial, que comenzó el 31 de mayo. En declaraciones a periodistas, Bilardo afirmó: “Somos los primeros en llegar, porque seremos los últimos en irnos”.
La final se disputó ante 115.000 espectadores. Argentina formó con Pumpido; Brown, Ruggeri, Cuciuffo; Olarticoechea, Batista, Giusti, Enrique; Burruchaga, Valdano y Maradona. Alemania alineó a Schumacher; Berthold, Förster, Briegel, Brehme; Matthäus, Magath, Eder; Allofs, Rummenigge y Littbarski.
Argentina abrió el marcador a los 23 minutos mediante un gol de cabeza de José Luis Brown, tras un tiro libre ejecutado por Jorge Burruchaga. En el segundo tiempo, a los 11 minutos, Jorge Valdano amplió la ventaja tras una jugada colectiva iniciada por Maradona.
Alemania descontó a los 80 minutos por medio de Karl-Heinz Rummenigge, luego de un córner ejecutado por Andreas Brehme. Dos minutos después, Rudi Völler igualó el partido 2-2, también de cabeza tras un córner.
En el minuto 84, Jorge Burruchaga anotó el gol de la victoria tras una asistencia de Diego Maradona. El partido finalizó 3-2 a favor de Argentina.
Según declaraciones de Bilardo recogidas en su autobiografía, el equipo mantuvo sus rutinas previas al partido, incluido el traslado en micro con los mismos dos policías de escolta y la canción “Gigante chiquito” de Sergio Denis.
El 30 de junio, la delegación argentina llegó al país y se trasladó desde Ezeiza hasta la Casa Rosada, donde miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo. Maradona mostró el trofeo desde el balcón y pidió que la multitud coreara “Argentina, Argentina”.
