El cantante británico cerró una residencia de 12 noches en el Estadio de Wembley, superando los récords previos de Coldplay y Taylor Swift.
Harry Styles se convirtió el pasado 4 de julio en el artista con más conciertos realizados en el Estadio de Wembley en una misma gira, al cerrar su residencia de 12 noches como parte de su vuelta mundial Together, Together.
Con ello, el cantante británico de 32 años superó las marcas previas de Coldplay, con 10 fechas el verano pasado, y de Taylor Swift, que completó ocho noches con su The Eras Tour en 2024.
El último concierto de la residencia londinense tuvo lugar en una jornada con doble carga simbólica: coincidió con el día central del Orgullo LGTBI+ de Londres, ante un aforo de 80.000 espectadores.
Styles aprovechó el momento para dedicar unas palabras a sus cuatro excompañeros de One Direction. “Quiero agradecer a Niall, Louis, Zayn y a mi querido amigo Liam por estas noches y por todo lo que aprendí en este tiempo, por la amistad, todo…”, dijo desde el escenario, en referencia a Niall Horan, Louis Tomlinson, Zayn Malik y Liam Payne, fallecido en 2024. Y concluyó: “Nada de esto sería posible, no estaría aquí sin ustedes. Muchas gracias”.
La velada también incluyó la aparición sorpresa de Gemma Styles, hermana del artista, quien pronunció un discurso ante el público y descubrió una pancarta conmemorativa que el estadio había instalado en su fachada para celebrar el récord de 12 noches.
Tras su paso por Londres, Harry Styles continuará la gira Together, Together en Brasil, México y Estados Unidos, antes de cerrar la vuelta mundial en Australia en diciembre de este año. El tour acompaña su cuarto álbum de estudio, Kiss All The Time. Disco, Occasionally, publicado el pasado 6 de marzo tras más de tres años de pausa discográfica.
La carrera en solitario de Styles arrancó tras la separación de One Direction en 2016. Su tercer disco, Harry’s House (2022), le valió un Grammy y un Brit Award al Mejor Álbum del Año.
El cierre de la residencia no estuvo exento de incidentes. El 26 de junio, Harry Styles se desplomó en el escenario de Wembley durante su actuación de esa noche, en medio de la ola de calor que afectó al Reino Unido, con temperaturas que rozaron los 37,5 °C en la capital británica, una nueva marca récord para junio en Londres. El episodio ocurrió mientras el artista intentaba su ya conocido truco del “chorro de ballena”: tomó una botella de agua del suelo del escenario, bebió un sorbo y lo escupió, para luego caer de espaldas. Las imágenes, difundidas en redes sociales por asistentes al concierto, lo mostraron en el suelo durante varios segundos, con la mano en el pecho y tratando de aflojarse la corbata. Tras recuperarse, el artista se puso de pie, saludó al público y abandonó el escenario. El espectáculo continuó sin mayores interrupciones.
Las reacciones en redes sociales se multiplicaron de inmediato. “Cuando cayó de rodillas, mi corazón se detuvo de la impresión. Harry es increíble, sin duda se necesita una enorme fortaleza y resistencia para actuar con estas temperaturas, y aun así siempre lo da todo”, escribió un seguidor. Otro cibernauta expresó: “¡Oh, no! Estaba luchando de verdad, de verdad”. Un tercero cuestionó: “¿Por qué ninguno de su equipo notó que estaba luchando con su corbata? Esto es muy grave”.
En una actuación anterior de esa misma semana, Styles ya había hecho una pausa para pedir al público que extremara precauciones ante el calor. “Vamos a cuidarnos mutuamente, por favor intenten mantenerse hidratados. Si necesitan algo en algún momento, avísenme, podemos parar en cualquier momento”, dijo al público. El estadio también adoptó medidas ante la situación: flexibilizó su política habitual de botellas de agua, permitió el ingreso de recipientes de metal o plástico duro, y ofreció agua a mitad de precio y protector solar gratuito en los puntos de información.
