La diputada Lilia Lemoine cuestionó en redes sociales el discurso del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, tras su homilía en la Catedral Metropolitana. El prelado había alertado sobre la corrupción y la falta de transparencia.
La diputada nacional Lilia Lemoine criticó el sermón del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el tradicional Tedeum del 9 de Julio en la Catedral Metropolitana, al que asistió el presidente Javier Milei y miembros de su gabinete.
En un mensaje publicado en la red social X, Lemoine afirmó: “Los discursos de Cuerva son hipócritas y aburridos. Un cargo tan importante para la fe de los católicos ocupado por una persona que intenta transmitir empatía y justicia y termina sonando arrogante y vacío”.
La legisladora agregó: “No recuerdo sermones tan desmotivantes y miren que fui a misa todas las semanas por 13 años consecutivos. La primera vez dije ‘bueno, tuvo un mal día’. La segunda: ‘Ok, es peronista, entiendo su frustración’. Ahora ya no hay excusa. No representa los valores que me enseñaron en la Iglesia”.
La referencia al peronismo se vincula con antecedentes del prelado, quien ha sido fotografiado junto a Malena Galmarini y Sergio Massa durante su labor pastoral en barrios de Tigre. En 2016, García Cuerva describió a Juan Domingo Perón como “la primera fuente, el primer amor” durante una misa por el aniversario de la muerte del expresidente, lo que generó polémica. El propio arzobispo desmintió en reiteradas oportunidades su pertenencia partidaria y definió su rol como el de un intermediario institucional para garantizar la presencia del Estado en sectores vulnerables.
Durante su homilía, García Cuerva pidió por la unión de los argentinos y acusó de modo general a quienes se esconden “en cuevas de corrupción” para enriquecerse. Citó al capitán de la selección argentina de fútbol, Lionel Messi, quien tras ganar el Mundial de 2022 destacó la importancia de construir “un sueño colectivo y valorar que el trabajo sea en equipo”.
El arzobispo eligió el pasaje del buen samaritano para su sermón y criticó las divisiones y la corrupción sin confrontar directamente. Afirmó: “A veces, como sociedad argentina, recorremos caminos peligrosos, no por cuestiones geográficas, sino porque no nos llevan a ningún buen lugar, o nos meten en laberintos sin salida. Caminos en los que algunos aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos, en todas las épocas, en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres, y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos”.
García Cuerva también apeló a la unidad al cierre de la homilía: “Que este 9 de julio nos comprometamos a caminar unidos hacia un desarrollo integral que tanto anhela nuestro pueblo, que lo hagamos construyendo puentes donde algunos quieren levantar muros, con gestos concretos de cercanía y de acogida con los heridos de la vida, escuchando su clamor y convencidos de que Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”.
En alusión a los discapacitados, tema central de su homilía del 25 de mayo, el arzobispo destacó la necesidad de “invertir en los más débiles” y advirtió: “También hay ejemplos actuales: como cuando vemos que algunos centros de discapacidad tienen muchos trabajadores en proporción a las personas que atienden, y a priori se puede pensar que es un despropósito”.
