El analista financiero Salvador Di Stefano afirmó que la compra de dólares por parte del Banco Central se convirtió en un pilar del programa económico del Gobierno. Desde la asunción de Javier Milei hasta el 16 de julio, el BCRA adquirió US$ 34.384 millones.
El Banco Central (BCRA) mantiene un ritmo sostenido de compras de dólares que, según el analista financiero Salvador Di Stefano, se convirtió en uno de los principales pilares del programa económico del Gobierno. La acumulación de reservas, sumada al ingreso de capitales para financiar empresas y provincias, estaría permitiendo sostener el tipo de cambio sin mayores sobresaltos y fortalecer la posición financiera del país.
De acuerdo con el informe, desde la asunción del presidente Javier Milei y hasta el 16 de julio, el BCRA adquirió US$ 34.384 millones. Solo en 2026 las compras alcanzan los US$ 12.580 millones, mientras que durante julio ya suman US$ 1.406 millones.
Para Di Stefano, este desempeño responde a una combinación de factores: una mejora de las exportaciones, el ingreso de fondos provenientes de emisiones de obligaciones negociables de empresas argentinas en el exterior y colocaciones de deuda provincial destinadas a financiar obras públicas.
Un Banco Central que sostiene el dólar y acumula reservas
Uno de los puntos centrales del análisis es el cambio en el rol que está desempeñando el Banco Central dentro del esquema cambiario. Según explicó el economista, la autoridad monetaria interviene comprando divisas cuando la oferta supera la demanda, cumpliendo dos objetivos simultáneos.
«El BCRA compra dólares cuando la oferta supera a la demanda, lo que le permite incrementar reservas y, al mismo tiempo, poner un piso al tipo de cambio. Sin esa intervención, el dólar sería considerablemente más bajo», sostuvo.
Esta dinámica habría quedado en evidencia durante julio. Tradicionalmente, el período coincide con una elevada demanda de dólares por vacaciones de invierno. Sin embargo, el ingreso de divisas por inversiones resultó suficiente para abastecer esa demanda sin generar presiones significativas sobre la cotización.
Como resultado, el dólar mayorista se ubicó en torno a los $1.476 y el dólar MEP cerca de los $1.512,50, sin superar el umbral de los $1.500 en el mercado oficial. Di Stefano consideró que las compras oficiales incluso podrían superar la meta de US$ 17.000 millones prevista para todo 2026. Hasta mediados de julio ya se concretó cerca del 74% de ese objetivo.
El Tesoro ya cubrió los vencimientos de deuda de 2026
Otro aspecto que destacó el informe es la estrategia financiera del Tesoro Nacional. Durante 2026 el Gobierno colocó deuda en el mercado interno por US$ 4.620 millones, distribuidos entre los bonos AO27, AO28 y AO29.
Según el análisis, esos recursos permiten cubrir completamente los vencimientos de deuda previstos para este año y comenzar a reunir fondos para afrontar las obligaciones de 2027. «El Gobierno ya tiene los dólares necesarios para enfrentar los vencimientos de deuda de 2026 y trabaja en reunir unos US$ 3.700 millones adicionales para financiar los compromisos del año próximo», señaló el informe.
A partir de este escenario, Di Stefano estimó que el Tesoro dejaría de comprar dólares al Banco Central para atender los pagos de deuda, permitiendo que las reservas internacionales crezcan con mayor rapidez gracias a las compras del propio BCRA y a los dólares que el Tesoro capte directamente en el mercado.
Cómo queda el mercado financiero
El informe también describió un escenario de relativa estabilidad en el mercado de deuda. Actualmente, el Gobierno continúa refinanciando obligaciones tanto en pesos como en dólares con vencimientos posteriores al proceso electoral de 2027, una estrategia que, según Di Stefano, aporta previsibilidad.
Entre los principales indicadores mencionó:
- Los plazos fijos bancarios en pesos rinden alrededor del 20% anual.
- Las letras de corto plazo emitidas por el Tesoro ofrecen tasas cercanas al 24% anual.
- Los instrumentos ajustados por tasa Tamar con vencimiento en 2028 rinden alrededor del 34,5% anual.
- Los bonos indexados por inflación ofrecen rendimientos del 8,3% anual.
- Los bonos soberanos en dólares con vencimientos entre 2028 y 2029 rinden aproximadamente un 8% anual.
Además, recordó que el riesgo país se ubica en torno a los 410 puntos básicos, un nivel que consideró compatible con una eventual vuelta de Argentina al mercado voluntario de deuda si el contexto internacional acompaña.
La expectativa por la reforma de «inocencia fiscal»
Uno de los factores que podría modificar el escenario financiero durante los próximos meses es la reforma al régimen de «inocencia fiscal» que impulsa el Gobierno.
Di Stefano citó estimaciones del tributarista César Litvin, quien proyectó que las modificaciones podrían permitir la exteriorización de hasta US$ 50.000 millones. Si esa previsión se concreta, el impacto sería significativo sobre los depósitos bancarios en dólares, que actualmente ascienden a US$ 43.785 millones entre el sector público y privado.
En ese escenario, el analista anticipó un aumento de las reservas brutas, mayor disponibilidad de financiamiento para el sistema financiero y una reducción de las tasas de interés en dólares. La iniciativa ingresaría en los próximos días a la Cámara de Diputados y el objetivo oficial es que quede aprobada antes del vencimiento del impuesto a las Ganancias previsto para fines de julio.
Las señales que sigue el mercado
En materia fiscal, Di Stefano reconoció que junio mostró un resultado menos favorable de lo esperado, aunque atribuyó parte de esa situación a la postergación del pago del impuesto a las Ganancias, cuyo impacto se reflejaría durante julio.
También advirtió que la liquidación del agro continúa por debajo de lo esperado, ya que los productores aguardan mejores precios internacionales, un tipo de cambio más conveniente y menores costos logísticos. Pese a ello, el economista proyectó una mejora del resultado primario y financiero durante el segundo semestre.
En paralelo, destacó otros factores que consideró positivos para el mercado, como el avance de empresas argentinas hacia Wall Street. En ese sentido, mencionó que Genneia e YPF Luz esperan autorización para cotizar en Estados Unidos, en operaciones destinadas a captar inversiones y financiar nuevos proyectos.
Finalmente, también puso el foco sobre la posible venta de Metrogas, operación que podría generar un importante ingreso de fondos para YPF si previamente se concreta una extensión de la concesión de la distribuidora.
Para Di Stefano, la combinación de mayores reservas, acceso al financiamiento, estabilidad cambiaria y mejora fiscal configura un escenario de fortalecimiento del programa económico, aunque buena parte de esas perspectivas seguirá dependiendo del ingreso de capitales, la evolución del contexto internacional y la recuperación de la liquidación de exportaciones agropecuarias.
