Empresas como Total Carnes, Baires Grill, Havanna y Badia USA reportan expansión comercial en Estados Unidos, en paralelo a debates sobre la imagen del país en el exterior.
Mientras en el ámbito digital persiste la discusión sobre la frase atribuida al actor Samuel L. Jackson, que calificó a Argentina como “el país más racista del planeta” tras la final de un torneo ante España, y que fue replicada por medios como The New York Times y The Telegraph, diversas marcas argentinas de alimentos continúan su crecimiento en el mercado estadounidense.
Total Carnes, carnicería premium fundada por Martín Ghiozzi en Bahía Blanca, cuenta actualmente con cuatro locales en Florida, posee una planta frigorífica con certificación USDA y proyecta una facturación de 9 millones de dólares para 2026, bajo un esquema de franquicias con inversores locales.
Baires Grill, cadena de restaurantes que no tiene locales en Argentina, suma diez establecimientos entre el sur de Florida y Nueva York, y espera facturar 50 millones de dólares este año, con márgenes de entre 15% y 20%.
Havanna, marca marplatense fundada hace un siglo, inauguró su local más grande del mundo en Miami, se asoció con Costco para distribuir sus productos en decenas de tiendas y planea que sus ventas en Estados Unidos superen a las de Argentina.
En este contexto, Badia USA lanzó la campaña #EveryFanHasFlavor con vistas al Mundial 2026. La iniciativa incluye el condimento en edición limitada “Orgullo Argentino Blend”, que incorpora un ingrediente nuevo tras cada partido de la Selección Argentina. Según la empresa, la idea surgió de una amistad de la infancia entre Javier Mentasti y Agustín Gonzalez Chiappe, quienes se reencontraron en Miami para desarrollarla.
“Queríamos encontrar una idea que solamente Badia pudiera hacer. No vestir un producto con los colores de un país ni sumarse de manera oportunista a la conversación mundialista, sino transformar aquello que está en el corazón de la marca, los sabores, en una forma distinta de contar una historia deportiva”, explicó el equipo creativo liderado por Mentasti y Pablo Stricker.
“Si existiera un condimento construido con ingredientes inspirados en todo lo que vivimos durante cada partido de Argentina en este Mundial, lo querríamos inmediatamente. No porque represente un resultado, sino porque resume una historia compartida por millones de personas alrededor de una mesa”, agregaron.
Desde Badia USA señalaron que la campaña “nació para celebrar la enorme diversidad cultural que existe alrededor del fútbol. Cada país tiene una forma distinta de vivir un Mundial, pero en todos ellos la comida ocupa un lugar central a la hora de reunirse, compartir y celebrar”.
