El maestro italiano Salvatore Caputo dirigirá como invitado al Coro Polifónico Nacional en la interpretación de la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi, en un arreglo de Michael Betzner-Brandt para ensamble instrumental. El concierto se realizará el sábado 1 de agosto a las 20 en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, con entrada libre y gratuita.
El sábado 1 de agosto a las 20, el Coro Polifónico Nacional (CPN) ofrecerá la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, bajo la dirección del maestro invitado Salvatore Caputo. La versión, en arreglo de Michael Betzner-Brandt, reemplaza la orquesta por un ensamble instrumental.
Salvatore Caputo, actual director del coro de la Ópera de Burdeos, dirigió el Coro Estable del Teatro Colón entre 2004 y 2009. En diálogo con LA NACION, explicó que el arreglo elegido “pone al coro en primera línea sin la protección de la orquesta”. También señaló que debutó con esta obra en 2005 y que la ha preparado con maestros como Riccardo Muti, Zubin Mehta y Carlos Vieu.
Caputo afirmó que Verdi comenzó a componer el Réquiem tras la muerte del poeta Alessandro Manzoni, y que la obra plantea un interrogante sobre la naturaleza de Dios: “¿Con qué dios nos vamos a encontrar si no tuvo piedad por el hombre que construyó nuestra literatura?”. Según el director, la pieza contiene “tensiones” y un diálogo con lo divino que se manifiesta en repeticiones como el Dies irae, que se presenta tres veces.
En cuanto a las diferencias entre el Verdi sacro y el lírico, Caputo sostuvo que en esta obra el compositor desarrolla “todos los colores posibles” y que busca demostrar que la tradición italiana se basa en Palestrina. Además, mencionó que la obra contiene pasajes que sugieren una visión femenina del amor divino.
El concierto contará con las solistas Mónica Ferracani (soprano) y María Luisa Merino Ronda (contralto), y los solistas Sebastián Russo (tenor) y Mario de Salvo (bajo). La entrada será libre y gratuita.
