El bailarín, coreógrafo y director Flavio Mendoza recibió a la prensa en su casa de Palermo y dialogó sobre su carrera, la crianza de su hijo Dionisio y las consecuencias del abuso que padeció de niño.
Flavio Mendoza (54) abrió las puertas de su casa en Palermo, donde conviven objetos de su carrera artística y elementos vinculados a su hijo Dionisio, de ocho años. Durante la entrevista, Mendoza habló sobre su infancia en el circo, su proyecto La Cúpula, la paternidad y el abuso que sufrió cuando era niño.
El artista, descendiente de una familia circense de quinta generación, recordó que su infancia tuvo dos aspectos: por un lado, el circo como escuela formativa; por otro, condiciones que describió como «vida horrible» y «cosas muy feas». En ese contexto, Mendoza afirmó que el abuso que padeció se produjo por esas condiciones y que la persona responsable era cercana a su familia. «Recién pude empezar a hablar cuando murió, ahí pude liberarme y decir quién había sido», declaró.
Mendoza señaló que la paternidad intensificó el dolor vinculado a esa experiencia. «Cuando tuve a Dio me cayó la ficha, todo ese dolor se me hizo más visible. Me acuerdo de que empecé a tener ataques de pánico, me ahogaba en la noche», sostuvo. Agregó que realizó terapia durante dos años y que el abuso «le quitó la infancia».
En cuanto a su vida profesional, Mendoza anunció que en agosto inaugurará La Cúpula, un espacio de entretenimiento inmersivo en el Casino Buenos Aires de Puerto Madero. «Trajimos todo desde Italia y China; la carpa, el escenario, los motores. Y armamos una puesta en escena que no existe en el mundo», explicó. El escenario estará montado sobre una carpa colgante sostenida por dos arcos, con proyecciones tipo mapping para una experiencia de 360 grados.
Respecto a su hijo, Mendoza lo describió como «superbueno, cariñoso, muy generoso y feliz» y mencionó que le está enseñando a manejar la derrota, ya que su generación «sólo vio a la Argentina campeona». También manifestó que Dionisio le pide un hermanito, aunque expresó dudas sobre repetir el proceso de crianza inicial.
En el plano personal, Mendoza dijo que no está en pareja y que le gustaría enamorarse, pero que «cada vez que lo intento, termino desilusionado». Sobre la fama, sostuvo que «nunca me sentí realmente amado, tengo la sensación de que siempre se aprovecharon de mí».
Finalmente, sobre el paso del tiempo, Mendoza afirmó que lo vive mal y que su último show de estilo circense será el que presentará el próximo verano, titulado Siete auras. «Sé que voy a tener 80 años y seguiré haciendo lo que más amo en esta vida», concluyó.
