La princesa Isabella de Dinamarca, segunda en la línea de sucesión al trono, se incorporó al Regimiento de Húsares de la Guardia en Slagelse como parte de la nueva ley de igualdad de género en el servicio militar obligatorio.
La princesa Isabella de Dinamarca, de 19 años, hija mayor del rey Federico X y la reina María, ingresó al Regimiento de Húsares de la Guardia en la ciudad de Slagelse. Es la primera mujer nacida en la familia real danesa que realiza instrucción militar desde 1946.
Su incorporación se produce en el marco de la entrada en vigor de una reforma del sistema de defensa danés que elimina la exención femenina del servicio militar obligatorio. La nueva normativa establece la igualdad entre sexos y extiende la duración de la instrucción de cuatro a once meses: cinco meses de entrenamiento básico y seis de servicio operativo.
La primera ministra Mette Frederiksen impulsó la reforma con el objetivo de equiparar derechos y obligaciones. La medida busca fortalecer la capacidad de respuesta nacional ante el contexto geopolítico en Europa del Este y los debates estratégicos en la OTAN. El plan oficial prevé aumentar el número de reclutas de 5.000 a 7.500 para 2033, alineándose con las políticas de defensa de Noruega y Suecia.
Desde las Fuerzas Armadas señalaron que la inclusión completa de mujeres responde a un acuerdo político amplio y que el objetivo central es incrementar la capacidad de combate y facilitar la movilización nacional. Las autoridades afirmaron que el nuevo modelo resolverá desafíos en la dotación de personal.
La princesa integra una camada de 1.600 jóvenes que iniciaron la formación este mes. A diferencia del resto de los reclutas, renunció al sueldo estatal de 9.000 coronas mensuales y a la asignación diaria para alimentos. Su manutención proviene del presupuesto de la Casa Real.
Especialistas en la monarquía danesa indicaron que la elección del Regimiento de Húsares responde a un compromiso institucional, no a una vocación profesional de largo plazo. La princesa seguirá el camino de su hermano mayor, el príncipe Christian, quien completó una instrucción similar.
Los mandos del regimiento confirmaron que la princesa cumplirá los mismos ejercicios de resistencia, maniobras de campo y guardias de honor que el resto de los reclutas, sin privilegios dentro del recinto militar.
