El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció este miércoles el envío al Congreso de una reforma constitucional para consagrar la seguridad como deber del Estado, junto con una agenda de más de 30 proyectos contra el crimen organizado.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, anunció este miércoles su intención de impulsar una reforma constitucional en materia de seguridad, con el objetivo de ampliar el marco de acción del Estado y dotar de herramientas más efectivas para combatir el crimen en el país.
En un discurso a la nación, Kast señaló: «Vamos a enviar al Congreso Nacional una reforma constitucional que consagre sin ambigüedad que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado y que nos permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen».
El mandatario afirmó que, de este modo, los chilenos «van a recuperar su libertad», mientras que «los delincuentes y narcotraficantes la perderán para siempre». Además, destacó que «por primera vez, el Estado va a decidir en su propia Constitución que proteger a su gente no es una opción más sino una obligación».
Kast instruyó al ministro de Seguridad, Martín Arrau, para que, junto al Congreso, impulsen la denominada Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), compuesta por más de 30 proyectos, algunos ya presentados en el Congreso. El presidente expresó: «Espero que antes de Navidad aprobemos todas las herramientas que nos permitan recuperar nuestra libertad de manos de los delincuentes».
En cuanto a las estrategias, Kast indicó que se desplegará policía de forma permanente en los 50 barrios «más críticos» de Chile, con «copamiento, patrullaje y tecnología en cada uno de ellos». También anunció la ampliación del plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, y medidas para «la retención migratoria ilegal y la capacidad de expulsión efectiva de quien no tiene derecho a estar en Chile».
El presidente mencionó que se identificarán y perseguirán a los prófugos de la Justicia, y se reforzará el control fronterizo con «zanjas, drones y monitoreo tecnológico permanente». Asimismo, aseguró que ningún carabinero, policía, gendarme o integrante de las fuerzas armadas que actúe en legítima defensa será tratado «como si fuera un delincuente».
Finalmente, Kast señaló que «una barricada, un vehículo cruzado en una calle o un obstáculo intentando bloquear la calle de manera ilegal, podrá ser un delito», y que quien reclute a un niño para actividades ilícitas «va a enfrentar todo el peso de la ley agravado y sin atenuantes».
