El congresista demócrata Joaquín Castro cuestionó al gobernador de Texas, Greg Abbott, por la detención de una niña de nueve años y su padre en el Centro de Detención de Dilley, y afirmó que el estado colabora con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El congresista demócrata Joaquín Castro, de origen latino, se dirigió al gobernador de Texas, Greg Abbott, en una serie de mensajes publicados en su cuenta de la red social X. En ellos, acusó al gobernador de ser “cómplice” de las detenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de ordenar a agentes del Departamento de Seguridad Pública (DPS) colaborar en esos arrestos.
Según la versión difundida por Castro, el 2 de agosto agentes del DPS detuvieron a Jesús Bracho cuando llegaba a su trabajo. En ese momento, Bracho le dijo a su hija de nueve años, Katherine, que entrara en la casa de su jefe. Posteriormente, el ICE trasladó a Bracho al Centro de Detención de Dilley y, según Castro, los agentes federales regresaron con él y lo obligaron a llamar a su hija para que saliera de la vivienda y así poder detenerla también.
“Ella estaba asustada y no sabía a dónde iba”, declaró Castro. El congresista indicó que Katherine es estudiante en la Escuela Primaria Bonnie Ellison y que su padre es mecánico y no tiene antecedentes penales. Según Castro, ambos permanecen detenidos en Dilley desde hace más de un mes.
En sus mensajes, Castro afirmó: “El gobernador Abbott ha ordenado a los agentes del DPS ayudar al ICE a arrestar a personas trabajadoras y niños en nuestra comunidad”. En otro mensaje, sostuvo que “el número de personas en la Prisión de Remolques de Dilley está aumentando y el ICE se está volviendo más reservado. Y el gobernador Abbott es cómplice en esta crueldad”. También cuestionó el envío de la Guardia Nacional de Texas a Dilley para realizar tareas de deportación.
Además, Castro y otros legisladores denunciaron condiciones insalubres en el Centro de Detención de Dilley, que es el único de su tipo en Estados Unidos que aloja a familias completas. En una visita a las instalaciones, los representantes reportaron casos de negligencia médica y testimonios de inmigrantes sobre comida de mala calidad. Castro mencionó el caso de un adolescente con apendicitis que no fue atendido durante horas.
En mayo, la legisladora Adelita Grijalva también visitó el centro y denunció malos tratos y condiciones deplorables. “Desde Arizona hasta Texas, estamos viendo el mismo patrón: trato inhumano, negligencia y un desprecio total por la dignidad humana básica dentro de centros de detención privados”, declaró en un comunicado.
Por su parte, las autoridades federales negaron las acusaciones y afirmaron que el centro cumple con los estándares federales de detención y que se somete a auditorías e inspecciones periódicas. Hasta el momento, ni el gobierno de Texas ni el ICE emitieron declaraciones oficiales sobre la detención de Katherine Bracho y su padre.
