El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó el nuevo tributo a las segundas residencias de más de 5 millones de dólares en Nueva York, mientras el alcalde Zohran Mamdani confirmó que defenderá la medida en los tribunales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se manifestó en contra del impuesto a las segundas viviendas de lujo en Nueva York y llamó a frenar la medida. A través de una publicación en Truth Social, Trump sostuvo que el tributo podría perjudicar a la ciudad y afirmó que la recaudación sería “muy pequeña en comparación con los impuestos pagados por decenas de miles de personas que están huyendo de la ciudad para no volver jamás”.
El impuesto fue promulgado por la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, en mayo, como parte del presupuesto estatal. La medida establece un gravamen anual para las segundas residencias cuyo valor supere los 5 millones de dólares. Según estimaciones de la administración municipal, el tributo podría generar alrededor de 500 millones de dólares por año.
El enfrentamiento se produjo un día después de que un juez de Staten Island bloqueara temporalmente el tributo a raíz de una demanda presentada por propietarios de viviendas. La decisión quedó suspendida horas más tarde, luego de que la administración de Mamdani apelara el fallo.
El alcalde Zohran Mamdani defendió públicamente la iniciativa y aseguró que su gobierno continuará con la batalla judicial. “Tenemos confianza en nuestra posición”, dijo Mamdani a periodistas el lunes. Agregó que su oficina “defendería enérgicamente” el impuesto en los tribunales. “Y esa confianza proviene tanto de la legalidad de las acciones de la ciudad como de la importancia de un recargo sobre las segundas residencias con un valor superior a 5 millones de dólares, un recargo que ayudará a financiar calles más seguras, escuelas más sólidas y la ciudad que los neoyorquinos merecen”, sostuvo.
Trump adoptó un tono crítico al referirse al futuro de Nueva York. Afirmó que “la ruina financiera y luego la social es una certeza absoluta” y que no quería que la ciudad se transformara en un “lugar sucio, plagado de delincuencia, decrépito y objeto de burla y desprecio”. No se ha especificado qué autoridad federal podría utilizar Trump para intentar impedir la aplicación de una ley tributaria local.
El impuesto fue anunciado por Mamdani en abril mediante un video grabado frente al edificio donde se encuentra el penthouse del multimillonario Ken Griffin, CEO de Citadel, en una zona residencial de Midtown. Griffin reside en Miami, aunque posee ese departamento, adquirido por aproximadamente 240 millones de dólares en 2019. La operación convirtió a la propiedad en la vivienda más cara vendida hasta entonces en Estados Unidos.
Griffin también cuestionó la política fiscal y advirtió que los impuestos previstos podían poner en riesgo sus planes de expansión de Citadel por 6.000 millones de dólares en Nueva York. Una estimación de Forbes indicó que el impacto del impuesto sobre el penthouse de Griffin sería de aproximadamente 12,9 millones de dólares anuales. Forbes calcula que Griffin posee una fortuna de 52.000 millones de dólares, cifra que lo ubicaba como la trigésima quinta persona más rica del mundo.
