Lucas Tadao Sugahara Wernick, estudiante de Curitiba, desarrolló bandejas biodegradables a partir de cáscaras de yuca y residuos de araucaria. El material se degrada en unos 30 días en condiciones apropiadas, según el proyecto presentado en ferias científicas de Brasil.
Lucas Tadao Sugahara Wernick, un estudiante brasileño de 14 años de Curitiba, desarrolló bandejas biodegradables utilizando cáscaras de yuca y residuos de araucaria. El proyecto busca ofrecer una alternativa a las bandejas de poliestireno expandido, conocido en Argentina como telgopor.
La idea se originó como un proyecto escolar y utiliza materiales que habitualmente se descartan. Las bandejas están compuestas principalmente por residuos agrícolas y almidón natural. Según los datos difundidos, el material puede degradarse en aproximadamente 30 días bajo condiciones apropiadas de humedad, temperatura y características del suelo.
Cómo se fabrican las bandejas
El proceso de fabricación incluye la limpieza, secado y trituración de las cáscaras de yuca y los residuos de araucaria. Luego se combinan con agua y almidón de yuca, que actúa como aglutinante natural. La mezcla se somete a calor, se prensa en moldes y se deja secar.
Las fibras de araucaria aportan estructura y resistencia al material. El resultado es una bandeja liviana, pensada para contener frutas y verduras, con componentes provenientes de recursos renovables.
Pruebas y degradación
El estudiante realizó ensayos de resistencia a la compresión, presión y torsión, además de evaluar la absorción de agua y la biodegradabilidad. Muestras del material fueron enterradas en suelo húmedo y monitoreadas durante la descomposición. Los resultados indicaron que las bandejas conservan resistencia mecánica compatible con su uso como envase.
El poliestireno expandido, en contraste, es económico, liviano y aislante, pero su resistencia a la degradación implica que puede permanecer en el ambiente durante décadas o siglos, fragmentándose en partículas pequeñas.
Contexto y proyección
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), cada año se generan más de 400 millones de toneladas de residuos plásticos en el mundo. Los productos descartables representan una parte de ese total.
El proyecto de Lucas fue presentado en ferias científicas de Brasil, entre ellas la Feria de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUCPR), y fue incluido en las actas de un simposio de iniciación científica. La propuesta se enmarca en la economía circular, al aprovechar residuos de otras actividades.
Aún se requiere evaluar el desarrollo a escala mayor para que estas bandejas puedan competir comercialmente con los envases convencionales. Esto incluye estudiar la producción industrial, costos, durabilidad y comportamiento en distintas condiciones de almacenamiento.
