Christian Nègre, exdirector regional de asuntos culturales del Ministerio de Cultura de Francia, está bajo investigación por administrar diuréticos a más de 240 mujeres durante entrevistas laborales entre 2009 y 2018. El caso, que salió a la luz en 2018, incluye una planilla con registros detallados de los encuentros.
PARÍS.- Christian Nègre, exdirector regional de asuntos culturales del Ministerio de Cultura de Francia, se encuentra bajo investigación judicial por presuntamente administrar diuréticos a mujeres durante entrevistas de trabajo entre 2009 y 2018. Según la fiscalía, el funcionario ofrecía café o té adulterado a las candidatas y luego las conducía a caminatas prolongadas, alejándolas de los baños, lo que les provocaba una necesidad incontrolable de orinar.
La investigación comenzó en 2018, cuando un colega de Nègre lo denunció por fotografiar las piernas de una mujer desde debajo de una mesa. Al revisar sus dispositivos electrónicos, los agentes hallaron una hoja de cálculo denominada “Experimentos P”, que contenía datos sobre las mujeres entrevistadas, horarios de llegada, momentos de administración de los diuréticos, tiempos de reacción y detalles sobre su vestimenta interior.
El archivo permitió identificar a numerosas posibles víctimas. Más de 240 mujeres han manifestado haber sido sometidas a este mecanismo, según la investigación. Algunas fueron convocadas para puestos que no existían, mientras que otras se postularon a empleos reales que, con el tiempo, sospecharon que no estaban destinados a conseguir.
Testimonios de presuntas víctimas
Anaïs de Vos, quien en julio de 2011 tenía 27 años, se entrevistó con Nègre para un puesto en el Ministerio de Cultura en París. Durante el encuentro, el funcionario le ofreció un café que ella describió con un sabor extraño. Luego de caminar por la ciudad, De Vos sintió una necesidad urgente de orinar y, según su relato, terminó en un espacio bajo un puente del Sena donde Nègre le indicó que podía orinar. No consiguió el empleo y atribuyó el episodio al estrés hasta que, en 2019, recibió una carta de la policía que la vinculaba al caso.
Marie-Hélène Brice, otra presunta víctima, se entrevistó con Nègre en 2016 en Estrasburgo. Durante un paseo, comenzó a sentir urgencia urinaria y dolor. Nègre dijo conocer un baño público que no apareció, y la mujer terminó orinando en público mientras él la cubría con su campera. Brice sostiene que el episodio le dejó secuelas psicológicas y problemas urinarios.
Sylvie Delezenne, entrevistada en 2015, viajó desde Lille a París para postularse a un puesto. Durante el encuentro, se sintió mal y orinó en un túnel cercano al Sena. La entrevista duró más de cuatro horas. En 2019, la policía la citó a declarar y le informó que su caso había sido reconstruido a partir de la información encontrada en el ordenador de Nègre.
Investigación y admisión parcial
Nègre fue suspendido de su cargo en 2018 y despedido del Ministerio de Cultura. La fiscalía lo investiga por administración de sustancias, violencia cometida por un funcionario público, invasión de la privacidad y agresión sexual. El caso aún no ha llegado a juicio.
En 2019, Nègre realizó una admisión parcial ante el diario Libération. Reconoció haber tomado fotografías y haber administrado drogas a “10 o 20” mujeres en París. Dijo que su conducta era compulsiva y que lamentaba que nadie lo hubiera detenido antes, aunque negó haber tenido intención de envenenar a las mujeres. Desde entonces, no ha vuelto a hablar públicamente del caso. Su abogada, Vanessa Stein, se negó a responder a las acusaciones alegando que la investigación policial continúa.
El caso ha cobrado relevancia en Francia tras el proceso contra Dominique Pelicot, condenado por drogar a su esposa para que otros hombres la violaran. Ese caso convirtió la “sumisión química” en un tema central del debate sobre violencia sexual en el país.
Fuente: Agencia AFP y diario The New York Times
