El diputado provincial Oscar Liberman, con el apoyo del bloque de La Libertad Avanza (LLA), presentó un proyecto para modificar la Ley de Hábitat bonaerense y eliminar la obligación de los municipios de cobrar una contribución cuando una decisión del propio municipio incrementa el valor de una propiedad.
El diputado provincial Oscar Liberman, con el apoyo del bloque de La Libertad Avanza (LLA), presentó un proyecto para modificar la Ley de Hábitat bonaerense y terminar con la obligación que tienen los municipios de cobrar una contribución cuando una decisión del propio municipio hace que una propiedad pase a valer más.
La iniciativa propone eliminar el carácter obligatorio del cobro y el piso mínimo del 10% establecido actualmente. De aprobarse, cada Concejo Deliberante podrá decidir si mantiene o elimina ese tributo.
Según el proyecto, en la actualidad, si un municipio modifica una normativa vigente que permite, por ejemplo, construir un edificio donde antes solo se permitían dos pisos, y como consecuencia aumenta el valor del terreno, el propietario debe abonar una parte de esa revalorización, con un piso del 10%.
Liberman sostuvo en sus redes sociales: “Extraña sociedad: para ganar somos socios del Estado; para perder, somos propietarios. Regular no es poseer”.
El legislador también argumentó que “la teoría subjetiva del valor, desarrollada inicialmente por Carl Menger, modificó profundamente la forma de comprender los fenómenos económicos. El valor no constituye una cualidad objetiva depositada dentro de las cosas”. Añadió que “los bienes adquieren valor porque distintas personas les atribuyen aptitud para satisfacer sus necesidades de acuerdo con sus preferencias, expectativas, información disponible y circunstancias particulares”.
Además, la iniciativa cuestiona que el vecino pueda tener que pagar sin haber recibido todavía ese dinero: “Que una propiedad pase a valer más no significa que su dueño haya obtenido una ganancia: mientras no venda o concrete el desarrollo, sigue teniendo el mismo inmueble, aunque ahora tenga un valor mayor”.
La propuesta no impide que los municipios cobren por una obra pública que beneficia directamente a determinados propietarios ni que un desarrollador tenga que afrontar la infraestructura necesaria para su proyecto. En esos casos existe un costo concreto que puede identificarse.
El cambio que propone LLA es que deje de ser obligatorio el cobro de una parte del aumento del valor de una propiedad. Si el proyecto se aprueba, cada municipio bonaerense podrá decidir si mantiene ese cobro o lo elimina.
“Al eliminar el carácter obligatorio y el piso mínimo del 10%, se devuelve a cada Concejo Deliberante la facultad de evaluar la conveniencia de este instrumento según su propia realidad urbana y social, evitando que la potestad de ordenamiento territorial sea utilizada como instrumento de financiamiento del gasto público”, concluyó Liberman.
