La periodista Eleonora Gosman analizó en el canal +Perfil las dificultades estructurales que enfrenta la denominada tercera vía en Brasil para convertirse en una opción competitiva frente a los principales espacios políticos.
La denominada tercera vía en Brasil no logra consolidarse como una alternativa competitiva frente a los principales espacios políticos. Desde Brasil, la periodista Eleonora Gosman analizó en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, las dificultades que enfrentan los candidatos alternativos para instalarse entre los votantes y disputar las próximas elecciones.
“No prospera y no va a prosperar”, afirmó Gosman al ser consultada sobre las posibilidades de esta alternativa electoral. Entre los nombres que aparecen en este espacio se encuentran Renan Santos y Pablo Marçal, aunque este último enfrenta una situación judicial que condiciona su candidatura.
Las dificultades de la tercera vía para competir
Sobre Marçal, la periodista señaló: “Este muchacho Marçal tiene prohibido presentarse a las elecciones, no obstante, ya se presentó como candidato a presidente”. Según explicó, la Justicia todavía debe definir si puede competir.
Más allá de los nombres propios, Gosman identificó un problema estructural para los candidatos de la tercera vía: la dificultad para acceder a los medios de comunicación masivos y conseguir exposición a nivel nacional.
“Algunos tienen muy poca TV, otros directamente no la tienen”, explicó la periodista. Según detalló, el acceso gratuito a la televisión está condicionado por la representación política obtenida previamente.
“La imagen de TV, o sea, lo que vos hacés en TV, es gratis. Lo banca el gobierno”, sostuvo Gosman. Sin embargo, el mecanismo establece requisitos vinculados con la cantidad de diputados y senadores que posee cada fuerza, por lo que “no todo el mundo puede tener la misma exposición en TV”.
El desafío de recorrer un país de dimensiones continentales
Ante las dificultades para acceder a los medios, los candidatos alternativos deben apostar por el contacto directo con los ciudadanos. Pero la dimensión territorial de Brasil convierte esa estrategia en un desafío de gran escala.
“Dedicarse a la calle significa tener que interactuar con los ciudadanos de cada estado, y son 27 estados, 9 millones de kilómetros cuadrados”, explicó Gosman. La extensión territorial dificulta que los espacios con menor estructura política puedan alcanzar una presencia nacional.
Una campaña electoral con poco contacto
La dificultad para llegar físicamente a los electores también aparece reflejada en las estadísticas mencionadas durante el análisis. “Solo 3 de cada 10 brasileños entran en contacto con campañas políticas”, señaló la periodista.
Para Gosman, ese dato resulta determinante para las posibilidades de los candidatos: “Si no entrás en campañas políticas, no te enterás”.
La falta de alcance nacional condiciona especialmente a quienes pueden tener cierta fortaleza en sus estados de origen, pero encuentran dificultades para expandirse al resto del país. “Tal vez en su estado puedan entrar en contacto con la gente, pero lo sacás de ahí, ¿qué hacen? ¿A dónde van?”, planteó.
De esta manera, la tercera vía brasileña enfrenta un doble desafío: conseguir visibilidad nacional y encontrar mecanismos eficaces para llegar a un electorado disperso en un territorio de dimensiones continentales.
