La actriz Jenny Williams contó cómo un diagnóstico médico incorrecto la llevó a dos años de dolor crónico y cómo encontró en el pilates una vía de rehabilitación que transformó su vida.
La actriz Jenny Williams, conocida por sus papeles en Floricienta, Casi Ángeles y Graduados, relató en una entrevista el proceso que atravesó tras recibir un diagnóstico médico erróneo que derivó en una cirugía innecesaria y dos años de dolor crónico.
Williams, quien se crio en San Isidro en una familia de nueve hermanos, comenzó su carrera artística a los 15 años con Cris Morena. Participó en Floricienta, Casi Ángeles, Atracción x4 y Graduados, ficción por la que fue nominada al Martín Fierro. También actuó en el Teatro San Martín y este año protagonizará la obra La Bomba, de Juan Paya.
La actriz explicó que, tras años de entrenamiento intenso, comenzó a sentir un dolor fuerte en los pies. Consultó a un médico que le indicó una cirugía que, según le explicaron, la devolvería a su vida normal en pocas semanas. Sin embargo, el procedimiento no resolvió el problema y Williams convivió con dolor crónico durante dos años.
«Mi vida se volvió muy gris», sostuvo Williams. «Lo más angustiante no era el dolor físico en sí, sino la certeza de que quizás iba a ser así para siempre», agregó. Durante ese período, la actriz tomó analgésicos de forma regular y probó diversos tratamientos como fisioterapia, punción seca, electroterapia, hidroterapia y magnetoterapia.
El punto de inflexión ocurrió cuando leyó una novela en la que la protagonista encontraba fortaleza a través del pilates. A pesar de tener un prejuicio inicial hacia esa disciplina, Williams decidió probarla. «Fue un antes y un después», afirmó. A partir de esa primera clase, su recuperación se aceleró.
Williams, que además de actriz estudió grafología, coaching en programación neurolingüística y neurociencia, diseñó un proyecto de pilates que hoy dirige junto a su hermana Sofía en Nordelta y en Tulum, México. Entre sus alumnos, mencionó el caso de un hombre que, tras quebrarse vértebras en un accidente jugando al polo, volvió a montar a caballo seis meses después.
Para quienes atraviesen situaciones similares, la actriz recomendó «ir de a poco, pensar en el siguiente paso posible y no en toda la vida que falta por delante, apoyarse en otros y pedir ayuda sin culpa». «No es inmediato, no es lineal y no es fácil, pero en general, cuando uno logra atravesar una crisis, no sale igual, sino distinto», concluyó.
